Cuatro días después de que un hombre de 66 años falleciera en el Hospital Regional Presidente Juárez del ISSSTE con un diagnóstico posterior de COVID-19, personal médico y de enfermería acusaron a los directivos de una serie de arbitrariedades, carencias y abusos.
En una conferencia de prensa que realizaron en la explanada del acceso principal al nosocomio más grande de esa institución en Oaxaca, el personal asignado al área COVID-19 advirtió de la urgencia de implementar los protocolos porque comenzaron las tres semanas más críticas que epidemiológos consideran tendrá la pandemia.
“Esto va a la alza y va a aumentar. La queja de en nuestro hospital es que el director Jesús Gonzalo López Cruz y la subdirectora médica Ivone Pérez Aquino son inoperantes”, insistieron.
Siete pacientes atendidos
Ese hospital ha atendido a siete pacientes con diagnóstico confirmatorio de COVID-19, incluyendo a un hombre originario de Juchitán de Zaragoza, quien se dio a la fuga y que requirió una denuncia ante la Fiscalía General de la República.
Hace apenas 10 días el personal acudió ante el Juzgado Noveno de Distrito, con sede en San Bartolo Coyotepec, a demandar la protección de la Justicia Federal por el grave riesgo de salud al que se enfrentan.
Víctor Cruz Lucas, uno de los médicos promoventes y participantes en la conferencia de prensa de ayer, aclaró que no se oponen a brindar atención, pero las autoridades deben proporcionarles insumos y equipo de protección para realizar su labor sin riesgos a su salud.
“Estamos cayendo en las mismas inconsistencias desde que inició la contingencia. Falta capacidad para organizar los servicios e implementar los protocolos con los insumos y material adecuado”, aseguró.
Riesgo de contagio
La inconformidad creció cuando algunos médicos y enfermeras que atendieron al primer fallecido por esta nueva enfermedad el pasado 23 de abril debieron iniciar una cuarentena, porque estuvo en otra área distinta a la destinada para COVID-19 y no utilizaron la protección adecuada.
Médicos y enfermeras pidieron que a todo el personal del hospital se les dote con al menos cubrebocas tricapa, “no sólo a quienes están en el área COVID-19” y se evite la carga de trabajo que ahora recae principalmente a quienes pertenecen al servicio de medicina interna.
Aunque sólo un paciente con diagnóstico positivo de COVID-19 permanece hospitalizado, advirtieron el temor de la saturación como ya ocurre en el Hospital Regional de Alta Especialidad de Oaxaca, que tiene la mayor carga de pacientes afectados por esta pandemia, mientras que el Hospital de Zona número Uno del IMSS también hace lo propio.
Se solicitó la versión del director del Hospital, Jesús Gonzalo Cruz, pero hasta el cierre de la edición no había expresado a este diario una postura al respecto.
