La agencia municipal de Macuilxóchitl tiene registro de 25 casos de hepatitis A. 15 de ellos, aún por confirmar.
No obstante, los reportes oficiales de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) se quedan desfasados.
“No le puedo dar más datos porque la información de los pacientes es confidencial”, afirmó la encargada del centro de salud de Macuilxóchitl, Leonor Gallegos, cuando se le preguntó sobre las cifras reportadas a los SSO.
En la escuela primaria de la misma agencia municipal hay testimonios de padres y madres de familia sobre al menos 25 estudiantes que se han ausentado de clases por enfermar de hepatitis A. Además, hay otros cinco casos de los que se tiene sospechas.
También Teotitlán del Valle
Por otra parte, se sabe de seis estudiantes con la misma enfermedad en una escuela secundaria de Teotitlán del Valle, aun cuando los SSO no han registrado ningún caso en este municipio.
La trabajadora social Donají Hazar, de la escuela general Agustín Melgar de esa comunidad, informó que el primer caso se presentó desde junio pasado, con una alumna de segundo grado originaria de la comunidad vecina de Macuilxóchitl: “trajó su certificado y se ausentó dos semanas”.
De los 101 casos reportados en la Jurisdicción sanitaria número seis de la Sierra por hepatitis A, San Jerónimo Tlacochahuaya es el municipio que concentra el 50 por ciento de las personas enfermas.
Sin embargo, es su agencia municipal de Macuilxóchitl la que tiene 25 de esos casos, 15 aún por confirmar.
En los hechos, el reporte de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) se queda desfasado.
De acuerdo con testimonios de padres y madres de familia de la escuela primaria de esa agencia, son al menos 25 alumnos quienes han debido ausentarse porque se comprobó que enfermaron de hepatitis A y al menos otros cinco de los que se tienen sospechas.
La escuela
Sofía Cruz López está segura que fue en la escuela donde su hijo Giovanni, de diez años, se contagió. A los 15 días, en junio pasado, su hijo José Manuel, de 14 años, enfermó también de Hepatitis A.
“Le dieron mareos, por la tarde, luego empezó con su náuseas”, recordó.
Las medidas de higiene en la escuela primaria de la localidad se incrementaron y desde junio pasado se suspendió la venta de alimentos al interior de la institución educativa, donde además se carece de intendente.
Es mejor no hablar
Son los integrantes del comité de padres y madres de familia quienes apoyan con la limpieza, pero al igual que el personal directivo, nadie quiere referirse a esta problemática de salud que, admiten, les preocupa.
La encargada del centro de salud de Macuilxóchitl, Leonor Gallegos, se negó a revelar las cifras que se reportaron a la Jurisdicción Sanitaria número 6 desde el mes de abril, cuando se reportó el primer caso.
En esos seis meses, dijo “han venido en dos ocasiones las brigadas a hacer todas las acciones correspondientes como visitas domiciliarias”, pero “no le puedo dar más datos porque la información de mis pacientes es confidencial”.
Incierto el foco de contaminación
Aunque se han involucrado otras instituciones como la Comisión Nacional del Agua (Conagua), se desconoce aún cuál es la fuente de contaminación, más allá de la idea de que se transmitió por consumo de agua o alimentos contaminados con heces de una persona con hepatitis A.
Mientras Leonor respondía, Dolores Martínez llevaba más de 60 minutos esperando pasar a su cita de 9:15 de la mañana para el control de glucosa. “El servicio es pésimo, sólo hay una doctora, si es una emergencia no te atienden y la autoridad no hace nada”.
Un problema preocupante, dijo, son los perros que pasan la mayor parte del tiempo en la calle a pesar de que tienen dueño, contaminando con sus heces el ambiente, situación que la autoridad municipal no quiere solucionar.
A ella le tocó traer a su nieta que estudia el cuarto grado de primaria porque le dolía la pancita. “La doctora le dió una suspensión, mientras veían si se le quitaba el dolor, luego le dio diarrea y ayer su mamá mejor se la llevó al IMSS”, a fin de confirmar o descartar que tiene hepatitis A.
