SAN SEBASTIÁN TUTLA, Oaxaca.- De trote en trote, Rocío, quien padece ceguera congénita, va descubriendo el mundo. Acaba de cumplir 10 años y desde hace dos conoció a Solín, un caballo que forma parte del equipo de la Fundación Oaxaqueña de Equinoterapia A. C., desde entonces se han convertido en grandes amigos.
Aunque no conoce su imagen física, ella identifica a su compañero de terapia a través del tacto y de los sonidos que Solín emite para darles la bienvenida, al recibir a los niños que llegan a recibir tratamiento.
Apoyada de un bastón, Rocío cruzó el terreno ubicado en San Sebastián Tutla e inició su terapia, de la mano de Carolina Gómez, la responsable de la fundación y terapeuta física. La niña pertenece a un grupo de 10 infantes con diferentes discapacidades, que permanecen bajo resguardo del sistema DIF Estatal y fueron invitados por la titular de la asociación a recibir equinoterapia.
LA VALORACIÓN MÉDICA
Cada niño que llega solicitando apoyo es valorado por la psicóloga y la especialista en comunicación humana que colaboran en la fundación. También son revisados de forma física, en conocimiento y lenguaje, para complementar la terapia con el tratamiento alópata que reciben.
Los niños con discapacidad visual, parálisis cerebral severa, autismo y depresión acuden a realizar ejercicios con los caballos. Los logros principales para los infantes son: seguridad, mejoramiento del lenguaje, desarrollo de la capacidad de socialización y sobre todo, indica Carolina, “la posibilidad de disfrutar momentos de su infancia”.
Miriam Chincoya, psicóloga de la fundación, complementa que el principal objetivo de la labor que realizan es brindar rehabilitación a pequeños con discapacidades transitorias o permanentes, en un entorno distinto al clínico.
Por ello, se realizan diagnósticos personalizados que permitan potencializar cualidades que los pequeños requieran desarrollar. Cabe mencionar que pequeños con epilepsia o padecimientos de la columna, no son aptos para el tratamiento.
SOLÍN, EL NOBLE CORCEL
Mientras Rocío esboza una sonrisa de lado a lado al apearse al lomo de Solín con la seguridad con la que lo hace un jinete profesional, Carolina recuerda que, en un principio, lo más difícil para la niña fue vencer el miedo de montar a caballo, pero tras meses de acercamiento y actividades lúdicas, hoy disfruta el tratamiento y tiene plena confianza en su noble corcel.
El temperamento de Solín es apacible. Es un animal fuerte, imponente y de color cobrizo que, a sus 12 años, ha adquirido la paciencia de un roble y el adiestramiento suficiente para regalar un momento de paz y alegría a los pequeños.
Las niñas inevitablemente le regalan caricias al equino... y a las terapeutas. Las pequeñas tampoco pueden resistir besar el rostro del caballo que, en lugar de un animal de carga, es un amigo y compañero de trabajo ejemplar.
FUERZA DE CUATRO PATAS
En el terreno donde se imparten las terapias comparten 7 caballos de diferentes edades y complexiones. Cada uno de ellos muestra una característica especial, es decir, fue adiestrado para ser utilizado en diversos tratamientos a los infantes que pueden ser de tipo físico, psicológico, motriz e incluso emocional.
Hace aproximadamente dos semanas, la fundación vio nacer a Spirit, el más pequeño de los caballos que, llegado el momento, recibirá el adiestramiento necesario para unirse al equipo de audaces terapeutas.
El adiestramiento toma muchos años, los caballos se eligen de acuerdo a su temperamento para el tipo de terapia; no obstante, cada uno de ellos permanece en constante preparación.
LA TERAPIA
Los caballos son animales de huida, por lo que responden inmediatamente a su entorno. Las sesiones requieren del uso de música, objetos, aros y juguetes. La preparación de cada caballo implica que sean tolerantes con los niños, de no asustarse o responder a los movimientos involuntarios de los pacientes, que incluso, en ocasiones los jalan o golpean. Por ello, entre 10 y 12 años es la edad ideal de un caballo para tratar con niños que afrontan alguna discapacidad física.
TODOS A AYUDAR
Para apoyar a los niños que reciben terapia, la fundación recibe voluntarios especialistas en rehabilitación física, fisioterapia, veterinaria, comunicación humana, psicología, entre otras disciplinas, procedentes de países como Cuba, España, Inglaterra.
Hay especialistas también de la ciudad de México y de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO).
La convocatoria para mejorar la calidad de vida de los niños que acuden a la rehabilitación, es permanente. Carolina invita a cualquiera que quiera sumarse a la noble causa a acudir y ayudar a conseguir que cada vez más niños vivan en plenitud.
"Quisiéramos que cada vez llegaran más niños a conocer las alternativas. Para nosotros en la fundación es una bendición poder recibir a pequeñitos que primero, son tímidos, y después se transforman en niños seguros y felices", finaliza.
Los beneficios de la equinoterapia
Miriam Chincoya, psicóloga de la fundación, señala que los caballos cuentan con tres principios básicos que permiten emplearlos como coterapeutas en rehabilitación: su temperatura, su mancha tridimensional y sus impulsos. Éstos influyen a nivel muscular y en el sistema nervioso central.
Además, el caballo tiene la gran virtud de potenciar la atención de los niños y su capacidad de aprendizaje, pues les ayuda a generar endorfinas, es decir, están felices mientras montan algún ejemplar y ello permite que puedan aprender cosas mientras trotan a caballo.
Durante la terapia se realizan actividades de estimulación temprana, terapia de lenguaje, estimulación cognitiva; todo realizado a lomo de caballo.
PRIMERA DÉCADA
La Fundación Oaxaqueña de Equinoterapia está por cumplir sus primeros 10 años de brindar una alternativa a niños con discapacidad
DEL ESPECTÁCULO A LA MEDICINA
Carolina Gómez, quien es especialista en medicina física y rehabilitación, se dedicaba a la escaramuza charra, práctica femenil dentro de la charrería que consiste en ejecutar evoluciones coreografiadas a caballo
EL INICIO
La fundación vio la luz cuando una pequeña de cuatro años, a quien le amputaron la pierna, acudió a Carolina, quien le ofreció probar la equinoterapia
UN SÓLO CORAZÓN
Durante la terapia, el latido del corazón de los caballos se sincroniza con el latido del corazón de los niños, transmitiéndoles tranquilidad y eliminando el estrés
CABALLOS FELICES
Alfredo, el encargado de cuidar a los caballos, menciona que la plenitud, salud, buena alimentación y cuidado de cada uno de los ejemplares influye directamente en su estado de ánimo y en el éxito de la terapia
BAJOS COSTOS
La fundación otorga becas de acuerdo a las posibilidades económicas de los niños en rehabilitación y sus familias. No obstante, la tarifa más alta que cobran por sesión es de 250 pesos, mientras que en otros países, cada terapia cuesta hasta 70 euros. Para disminuir el costo de cada terapia, las integrantes de la fundación recolectan y venden pet.
NO SÓLO DISCAPACIDAD FÍSICA
La equinoterapia es útil para tratar trastornos psiquiátricos, emocionales y depresión
SERVICIO EN EL PENAL
La fundación ha trabajado con un grupo de al menos 30 internos del penal de Tanivet, recluidos en el anexo psiquiátrico; ellos no son aptos para purgar una sentencia, debido a sus padecimientos mentales
2 años en tratamiento llevan pequeños del DIF en la fundación
5 voluntarias colaboran en la fundación
10 niños de la casa hogar del DIF acuden a rehabilitación
18 niños más acuden a terapia de manera independiente
