Cuatro obispos y 135 sacerdotes de la Iglesia Católica murieron por complicaciones en su salud a consecuencia de la pandemia del coronavirus en el 2020.
Según una investigación del Centro Católico Multimedial (CCM), al 31 de diciembre del año pasado, habían fallecido 125 mil 807 personas y se había confirmado un millón 437 mil 185 contagios acumulados en México.
Hasta esa fecha, cinco estados estaban se encontraban en condición roja, entre ellos la Ciudad y el Estado de México, 22 en color naranja, tres en amarillo y solo dos en verde, Chiapas y Campeche.
Para la Iglesia Católica mexicana, la situación también fue adversa, porque algunas circunscripciones eclesiásticas tuvieron un elevado número de sacerdotes contagiados como en las arquidiócesis de Guadalajara y México.
Aunque existe un vacío de información de las comunidades, congregaciones y órdenes religiosas, especialmente de las femeninas, ya que no existe un panorama cierto del impacto del coronavirus en las mujeres consagradas.
Se tuvo solamente algunas noticias de monasterios femeninos que padecieron la enfermedad, donde se dieron decesos.
Además, algunos obispos dieron a conocer el contagio asumiendo el confinamiento. El 15 de diciembre se supo que el arzobispo de Tijuana, Francisco Moreno Barrón se contagió mientras se recuperaba de una operación de próstata.
Además, dos religiosas de la casa episcopal, las hermanas Cruz Morales Hernández y Gela Montes Fernández, Siervas integrantes de la orden Guadalupanas de Cristo Sacerdote, dieron positivo a la enfermedad.
Lona Reyes
El 16 de diciembre se hizo del conocimiento público del contagio del obispo auxiliar de la Arquidiócesis de México, Francisco Daniel Rivera Sánchez.
El 27 de diciembre, la Diócesis de Tampico reportó que el obispo José Armando Álvarez Cano fue hospitalizado debido a las complicaciones de la enfermedad. A pesar de esta condición se supo que tenía una evolución favorable.
De acuerdo con la investigación, el episcopado mexicano perdió en el 2020 cuatro obispos, uno en funciones y tres eméritos, entre ellos, el obispo de la Diócesis de Tehuantepec, Arturo Lona Reyes.
Además, a 135 sacerdotes, ocho diáconos y cinco religiosas.
Aparte de esto, otros 11 obispos padecieron la enfermedad, entre ellos, el obispo de la Diócesis de Tehuacán, Gonzalo Alonso Calzada Guerrero, ex obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca.
