En los dos últimos años en Oaxaca se han identificado 17 nueve casos de lepra, seis de éstos durante el 2020, pero en este año no se han podido realizar jornadas de detección por la pandemia.
Aunque la enfermedad se puede presentar en cualquier región, “tiene predilección por los climas tropicales”, lo que explica porqué en 2020 se identificaron cuatro casos nuevos en el Istmo y dos en la Costa.
Sis precisar los municipios porque esta enfermedad todavía causa estigma, el responsable estatal del Programa de Lepra de los Servicios de Salud de Oaxaca, Vladimir Eliel Hernández Sosa, precisó que sólo en dos casos identificados en el Istmo las personas son familiares.
“La lepra ya no causa lesiones impresionantes. La enfermedad ha cambiado la forma de manifestarse, hay personas que no parece que la tienen, no causa la muerte, es crónica cuando el paciente no la identifica y se puede confundir con otro tipo de lesiones en la piel”, explicó.
Además, no es altamente contagiosa, no se transmite rápidamente, se requiere que pasen de 9 meses a 20 años conviviendo con una persona que tiene lepra porque el periodo de incubación de la enfermedad es de cinco años.
“Se requiere un contacto íntimo y prolongado, pero no todos los que convivan con la persona enferma se van a contagiar, por eso es prioridad estudiar a los contactos”, detalló Vladimir Eliel.
De los 17 casos identificados en los últimos dos años 12 son prevalentes, es decir “todavía siguen en tratamiento que puede durar de seis meses a un año, dependiendo del tipo de lepra, ya sea multibacilar, donde se identifica al organismo que lo causa o paucivasilar, donde no se puede identificar el tipo de bacilo”.
Periodo de seguimiento
La meta a nivel mundial es lograr una tasa de prevalencia menor a un caso para cada 10 mil habitantes. En Oaxaca hay 0.029 casos por cada 10 mil habitantes, “es un estado de baja endemia”, pero los pacientes se deben vigilar hasta por cinco años.
En este 2021 no se han detectado nuevos casos de lepra porque la pandemia impide realizar jornadas dermatológicas con módulos de detección por si alguien presenta cualquier tipo de lesión de la piel.
La lepra se puede manifestar por la presencia de manchas en la piel que hacen que pierdan color o tengan tonos rojos o cobrizos, presentar nódulos o bolitas en la piel, úlceras o un borde en la piel que se ve rojizo
“Esas lesiones que buscamos tienen la características de que en las lesiones puede haber pérdida de la sensibilidad, porque la enfermedad afecta estéticamente a la piel y si evoluciona alcanza los nervios periféricos”, por eso si al tocarse una lesión en la piel la persona no siente, hay probabilidades de que sea lepra.
“No todos los pacientes tienen alteración de la sensibilidad, pero entre más se tarde en atender una persona con lepra se puede causar otros problemas con heridas que no sienten por falta de sensibilidad al tacto”, advirtió.
