Pasar al contenido principal
x

Día mundial de los pacientes trasplantados: dar vida cuando ya no estés

Foto(s): Cortesía
Nadia Altamirano Díaz

Hasta que José Toledo Castellanos supo que tenía insuficiencia renal en etapa cinco entendió la importancia de la donación.


Cinco meses después de ese diagnóstico, su hermana que es siete años mayor que él, Alma Azucena, le donó su riñón izquierdo.


La COVID-19 hizo que José extreme los cuidados que lleva por ser un paciente trasplantado que consumirá medicamentos inmunosupresores de por vida para que su cuerpo no rechace el riñón de su hermana.


Sabe que un contagio sería fatal.


“Yo me siento bien, mejor que antes que estaba por así decirlo normal, ya cuido mi salud, corro 10 kilómetros diarios en 75 minutos”, dice orgulloso y agradecido un joven de 28 años, quien en el 2018 pasó a la lista de 465 personas trasplantados en Oaxaca.


Al igual que José, Cristian Asunción Rodríguez recibió a los 25 años de su hermana Esperanza el riñón izquierdo, la diferencia es que a él se lo donaron apenas la semana pasada y en medio de la pandemia, lo que lo convierte en el primer trasplante de este año en una institución privada.


El logró fue por todo un equipo de especialistas: el coordinador de trasplantes y anestesiólogo Alejandro Mayoral Silva, los cirujanos de trasplante Javier Fabián Fabián, Eduardo Pombo Nava y Ángel Ojeda Alcalá, así como los nefrólogos Alfredo Jiménez Bobadilla y Jorge Arturo Reyes Loaeza.


Apenas el jueves dieron de alta a Cristian y ha vuelto a su casa, para permanecer resguardado al menos un mes en una habitación él solo, incluso alejado de su familia, incluyendo a su hermana Esperanza que ahora ama más por la valentía de donarle un riñó.


No quiere enfermar ni siquiera de una gripa porque sabe que sus defensas están bajas y teme formar parte de los 94 receptores de trasplante fallecidos o 365 casos confirmados de COVID-19 en 16 estados que ha contabilizado el Centro Nacional de Trasplantes (Cenatra), al corte del 31 de mayo de este año.



 


A la baja por la pandemia


Entre trasplantes de corazón, hígado, riñón y córnea, el Cenatra reporta 7 mil 81 en el país en 2019, aún sin pandemia, pero en 2020 disminuyeron a 2 mil 303.


En Oaxaca, únicamente es posible realizar trasplantes de dos órganos (riñón y córnea) en seis instituciones que cuentan con licencia vigente para ello, pero sólo una, el Hospital Regional de Alta Especialidad de Oaxaca es pública y por atender a pacientes COVID todavía no reanuda su programa.


Aunque no tiene autorización para realizar trasplantes, pero sí para procurar órganos y tejidos, el Hospital Regional Presidente Benito Juárez del ISSSTE lleva seis años sin realizar un procedimiento de este tipo.


Su director, Jesús Gonzalo López Cruz, admitió que una limitante es que el hospital no esté “actualizado en el sistema de procuración de órgano”, ya que “licencia tenemos, pero no hemos hecho procuración y tampoco hemos tenido una campaña para ello”, a pesar de que en año y medio tres pacientes han enfrentado una muerte cerebral, el momento idóneo para procurar los órganos en un donante cadavérico.


La Subdirectora Médica de los Servicios de Salud de Oaxaca, Mariel Pizarro, reconoce que el problema más común para la donación de órganos de una persona fallecida es lograrlo en un momento de shock emocional que familiares enfrentan por el duelo, aunque después se arrepienten.


En la dependencia que tiene la secretaría técnica del Consejo Estatal de Trasplantes del Estado de Oaxaca, se ignora cuántas muertes cerebrales ocurren anualmente. 


Este tipo de fallecimientos permiten que con respiración artificial se mantenga en funciones la parte inferior del cuerpo.


Si se evita una falla orgánica, se puede procurar “sin tanta urgencia” corazón, pulmón, hígado, páncreas, riñón, piel, córnea, tendones, cartílago y vasos sanguíneos.


Cuando la muerte ocurre por un paro cardio respiratorio, sólo se pueden procurar tejidos como hueso, piel, córnea, cartílago y vasos sanguíneos, pero en Oaxaca no hay un banco para su resguardo.



 


Más mitos que cultura


La médica cirujana egresada de la Universidad Autónoma de Guadalajara y especialista en ginecología y obstetricia de la UNAM, con un diplomado en la Coordinación de Donación de órganos y tejidos con fines de trasplantes, Itzel Alejandra Corona Campos, hay muchos mitos en torno a la donación de órganos que impacta en las bajas cifras de trasplantes.


“El principal problema es el miedo de lo que va a pasar y dónde va a quedar el órgano de mi familiar. La gente tiene que estar consciente que es un proceso reglamentado y vigilado para que el tejido u órgano vaya a un paciente que está en lista de espera”, detalla.


En Oaxaca existen 93 personas en espera de un trasplante, 91 de córnea y 2 de riñón porque apenas el sábado 29 de mayo se realizó en una clínica particular.


En plena recuperación Cristian se siente emocionado por ser el primer trasplantado de riñón este año en Oaxaca, más en medio de la pandemia.


La subdirectora Mariel Pizarro admite que falta promoción para que la gente acepte donar sus órganos al fallecer, que todos los hospitales generales se encarguen al menos de la procuración y que superar la pandemia para reactivar los trasplantes en el único hospital público que en Oaxaca pueden realizarse.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.