Desde 2014 que el Hospital General Doctor Aurelio Valdivieso perdió la acreditación para el tratamiento de infantes con cáncer, Leonor Castillo Galindo batalla para conseguir el auspicio de organizaciones que financien el tratamiento de su pequeño Daniel.
Suspender el tratamiento o retrasarlo unos días significaría poner en riesgo la vida de su hijo, tal como ocurre con el 50 por ciento de infantes que, en ese nosocomio, se diagnostican con cáncer.
El responsable del área de Oncología Pediátrica del Hospital, Armando Quero Hernández, detalló que al año se detectan entre 60 y 80 menores con algún padecimiento oncológico, la mitad fallece.
Las causas son variables, desde la biología de la enfermedad, la etapa avanzada en la que llegan, pero el factor más importante es la falta de regularidad en la aplicación de la quimioterapia.
El desvío
Quero Hernández es de los médicos que en 1996 constató el nacimiento del área oncológica que se sustentaba con el auspicio de organizaciones gubernamentales.
Fue hasta 2005 y 2006 “cuando el Gobierno Federal creó un programa específico y otorgó la acreditación al Hospital Valdivieso”.
En un inicio se brindaba atención a infantes con leucemia aguda linfoblástica. Para cada caso se radicaban recursos de hasta 150 mil pesos que alcanzaban para el tratamiento de un año.
Para 2013 los recursos recibidos oscilaban entre los 6 y 8 millones de pesos, pero en 2014, en lugar de que el presupuesto se aplicara para la compra de medicamentos las autoridades de los Servicios de Salud acordaron canalizarlos al pago de las quincenas 23 y 24 de ese año.
En 2014 el Hospital Civil perdió la acreditación, y recursos, para atender el área de oncopediatría. FOTO: Emilio Morales
Esa malversación, además de que dejó sin medicamento a más de 80 niños como Daniel, propició la pérdida de la acreditación para el Hospital Valdivieso y, por ende, se retiraron posteriores financiamientos.
“Nosotros empezamos a sentir la carencia de medicamentos, el paciente iba a las farmacias y no había quimio, al final nos dijeron que la acreditación se perdió”, precisó Quero Hernández.
Ante la Federación, Oaxaca no comprobó gastos relacionados con la compra y distribución de medicamentos quimioterápicos, “perdió el aval de la Federación y no pudimos tener la capacidad de afiliar a niños para que fueran beneficiados con el aporte económico para el financiamiento de su tratamiento”.
En 2014 el hospital atendía a 45 niños en activo, más el acumulado en vigilancia y quienes habían completado su tratamiento, hacían alrededor de 80 a 90 pacientes”.
Subutilizada y abandonada
Año con año el número de pacientes que reciben atención en el área de oncología pediátrica del Valdivieeso va en descenso; el hospital se limita a suministrar quimioterapias si se cuenta con el medicamento.
La infraestructura del área no ha recibido mantenimiento, está vacía y con carencias, se requiere remodelar las salas, acondicionar tomas de oxígeno, mantener la sala de quimioterapia ambulatoria, mejorar la campana de flujo laminar, ampliar el área de procedimientos y contar con la garantía de que habrá recursos para la atención.
Los dos oncólogos pediatras están subutiizados, sólo ven pacientes que acuden a seguimiento, quimioterapia de baja intensidad que no implique la compra de medicamentos y rechazan a pacientes de nuevo ingreso, sólo llevan a cabo diagnósticos y canalizan a los pequeños pacientes al Hospital de la Niñez Oaxaqueña.
