Sin contar la saturación de una veintena de hospitales por pacientes con complicaciones de COVID-19, las unidades médicas de los Servicios de Salud de Oaxaca enfrentan falta de surtimiento de medicamentos e insumos, carecen de personal de limpieza y seguridad, además que al menos 400 personas dejaron de prestar sus servicios porque se les dejó de renovar su contrato.
“Si no hay una respuesta contundente por parte del gobernador Alejandro Murat vamos a tener que hacer una acción radical”, advirtió el secretario de Organización de la Sección 35 del Sindicato Nacional de Trabajadores de Salud, Carlos Alberto Pérez Bautista.
Después de que el lunes protestaron afuera de casa oficial por el despido gradual de mil 500 trabajadores eventuales, ayer realizaron protestas en los principales cruceros de la ciudad de Oaxaca, sin interrumpir el tráfico vehicular, y acudieron a la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca.
En la Defensoría, integrantes del Comité Ejecutivo Seccional, como los delegados, expusieron las condiciones en que se labora y pidieron la presencia de visitadores para que constaten lo dicho.
Protestaron y luego los despidieron
Una de las preocupaciones mayores es que en centros de trabajo como el Hospital General Doctor Aurelio Valdivieso, en esta ciudad, las cirugías estén suspendidas porque se carece de personal que se encargue de la limpieza, algo similar a lo que ocurrió la semana pasada, cuando trabajadores de la empresa Servicios Integrales de Seguridad y Limpieza (Seglim) bloquearon vialidades por falta del pago de su quincena.
"Es una empresa poderosa, si nos ponemos contra ella, es también meternos con el gobierno, la gente está temerosa con apenas 5 mil pesos de finiquito, hay descontento y tristeza por quedarnos desempleados, pero ya no queremos arriesgarnos a protestar", relataron trabajadores que no esperaban que "nos dieran una miseria, pero ya no podemos hacer más que firmar y hacer milagros con el dinero que llegó".
“En este momento no hay personal de limpieza porque Seglim despidió a sus trabajadores, a todos en todo el estado porque Servicios de Salud le dio el contrato a otra empresa, pero no hay quien haga el aseo, se llame como se llame necesitamos que exista el servicio de limpieza y seguridad”, insistió Pérez Bautista.
Desde el lunes que se declararon en asamblea permanente y limitaron los servicios médicos a urgencias, la Sección 35 estima que participan 2 mil 300 de sus agremiados. La enfermera Inés, adscrita al Centro de Salud con Servicios Ampliados de San Jacinto Amilpas lo es, pero no dejó de laborar.
Aunque cumplió con su responsabilidad de acudir a la Unidad Deportiva de San Jacinto Amilpas a aplicar primeras dosis de AstraZeneca, en la carpa donde se instalaron las células de vacunación colocó tres cartulinas donde expresaba las peticiones de sus compañeros: dotación de material de curación, de equipo de protección y medicamentos, así como contratación de personal de seguridad.
“Es una manera en que uno se suma, porque no estamos de acuerdo en lo que se está haciendo, el despido injustificado de tanto compañero, falta mucho personal y sobre todo los insumos que no hemos tenido respuesta en lo que se ha pedido desde hace tiempo”, explicó sin dejar de aplicar vacunas para dar fluidez al proceso.
El abasto de medicamentos, insumos y equipo de protección fue calificado por el secretario de Organización de la Sección 35 como dramático, porque “llega a un 30 por ciento y en muchas unidades hay desabasto total” porque los almacenes que rentan los Servicios de Salud están cerrados por los propietarios de inmuebles que no han recibido el pago de su renta.
Para este miércoles por la tarde se tiene programada una reunión entre representantes de la Sección 35 y el gobernador Alejandro Murat, en donde exigirán “el surtimiento inmediato de medicamentos, insumos y equipo de protección”, así como que se dejen de despedir a trabajadores eventuales “hasta no hacer una revisión de plantillas y transparentar la nómina”.
