Ni un hospital privado de Oaxaca está afiliado a la Asociación Nacional de Hospitales Privados, A.C. o el Consorcio Mexicano de Hospitales, A.C., que suscribieron un convenio con el gobierno de la república, a fin de poner a disposición del sector público de salud hasta el 50 por ciento de sus camas ante la pandemia de COVID-19.
Las camas de los hospitales privados servirán para atender múltiples procedimientos mientras el sector público se enfoca a la atención de COVID-19.
Y aunque se espera que clínicas y hospitales se adhieran al convenio suscrito con el gobierno de la república, en el caso de Oaxaca hasta ahora no hay un registro de incorporación.
En cambio, en el caso de la Asociación Nacional de Hospitales Privados se sumaron a la iniciativa el Centro Médico ABC Campus Observatorio, Hospitales Ángeles, Grupo Dalinde / San Ángel Inn y el Hospital de Beneficencia Española.
Además del Hospitales Christus Muguerza, el Hospitales MAC, Hospital San Javier, Hospitales Star Médica, Hospital Médica Sur, Grupo Torre Médica, Clínica del Noroeste, el Hospital CEMAIN, Hospital D’María y el Hospital Ginequito.
En conferencia de prensa, el presidente de la República Andrés Manuel López Obrador explicó que la alianza consiste en destinar la mitad de la capacidad instalada de hospitales privados, cerca de 3 mil 200 camas, a la atención de derechohabientes del IMSS, ISSSTE, Pemex, Marina y Defensa Nacional, así como población abierta del Instituto de Salud para el Bienestar, mientras que toda la infraestructura del sector público se utilizará al tratamiento de personas con COVID-19.
Prestarán servicio médico y hospitalario
Afirmó que esto va a permitir liberar espacios en hospitales públicos para estar preparados y, cuando se presente el momento más crítico, tengan todas las camas, todos los equipos para salvar vidas.
“Fue una decisión que tomamos el fin de semana haciendo un recuento de las camas, ventiladores, equipos médicos y especialistas para que no nos rebase la epidemia”.
Del 23 de abril al 23 de mayo, los hospitales del sector privado que se adhieran al convenio prestarán servicios médicos y hospitalarios de segundo nivel, a derechohabientes y beneficiarios de los sistemas de salud público y social, tales como: atención de parto, embarazo y puerperio, cesáreas, además de enfermedades del apéndice y hernias complicadas.
Además de úlceras gástricas y duodenal complicadas y endoscopias.
Para apoyar al país, los hospitales del sector privado han aceptado percibir una tarifa idéntica a la que perciben el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE) en casos de intercambio de pacientes.
