La fuerte lluvia del pasado viernes en la capital oaxaqueña destapó varias alcantarillas de drenaje, principalmente en el norte de la ciudad, provocando que las aguas residuales se esparcieron por las calles como fue el caso en la colonia Reforma.
Los vecinos señalaron que esto mismo sucedió el año pasado y a pesar de que hicieron el llamado a distintas dependencias, aún no se han presentado para hacer la limpia, por lo que entre ellos, lo único que pudieron hacer fue esparcir cal para aminorar los olores fétidos.
De acuerdo con el relato de los vecinos de la calle Amapolas, debido a la presión de las fuertes lluvias, botó la tapa de la alcantarilla y salió el drenaje que se esparció por toda la cuadra.
A pesar de que han pasado tres días, el olor fétido ha persistido en varias cuadras alrededor de la alcantarilla, ubicada entre las calles Álamos y Naranjos.
“Ahorita está tranquilo, pero el sábado estuvo aquí mucha gente que vino a pagar su servicio de internet y telefonía y puede ser un foco de infección”, comentó una vecina.
Detallaron que en esa zona hay familias con niños y adultos mayores quienes están expuestos a olores y residuos fétidos, por lo que que solicitaron la presencia de las autoridades encargadas.
“Los de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado de Oaxaca (SAPAO) nos atendieron por teléfono y nos dijeron que vendrían este lunes, esperemos que lo cumplan porque es una calle transitada”, informaron.
En esa ocasión también se hizo el llamado para la limpieza de las alcantarillas y evitar que se repitiera, pero al parecer hicieron caso omiso.
“Nuestra petición ha sido constante para que se limpie y evitar infecciones o enfermedades, pero no se ha visto la atención”, reclamaron.
