Con los hospitales saturados en la ciudad de Oaxaca, conseguir una cama disponible para que un familiar reciba atención por complicaciones de COVID-19 no es garantía de que pueda salvarse.
Eso lo comprobó Cecilia Lorena, quien la semana pasada recibió la noticia de que la salud de su esposo se agravó y tres días después debió acudir al Hospital Regional Presidente Juárez del ISSSTE con una carroza fúnebre para recoger su cuerpo.
Por 44 días Cecilia mantuvo la esperanza de que su esposo, de oficio artesano y quien tenía derecho a la atención médica en el ISSSTE por su hija, mejoraría, pero el personal médico no pudo lograr salvarlo a pesar de que lo intubaron para conectarlo a un respirador mecánico, sus pulmones estaban muy dañados.
Además de la vida de su esposo, la COVID-19 le negó a Cecilia la posibilidad de mirar su rostro por última vez, abrazar su cuerpo o tomarle de la mano para despedirse, menos de velarlo en su casa o una funeraría.
Es “una tristeza de que no podemos acercarnos a él, despedirnos por lo menos como se hacía anteriormente”, pues la pandemia ha marcado un antes y un después en la forma de vivir el duelo.
Las vidas arrebatadas por la pandemia
Como Cecilia, durante esta pandemia 2 mil 425 familias han experimentado el duelo repentino por la ausencia de un hijo, una hija, un padre, una madre, un hermano, un esposo o una esposa que han fallecido con la sospecha o un diagnóstico positivo a COVID-19; 299 de estas muertes notificadas en tan sólo este año, alrededor de 12 decesos por día.
A enero todavía le faltan seis días y ya se perfila como el cuarto mes más mortal de esta pandemia, sólo detrás de junio que acumuló 439 decesos, mientras que julio reportó 366 y agosto 341.
En total, en estos 25 días de enero se han dado a conocer de 5 mil 135 casos de COVID-19, lo que representa el 15 por ciento de los 33 mil 451 contagios notificados en casi 11 meses de pandemia.
Lo que sí es un hecho es el incremento de contagios en este arranque de año y que enero será el segundo mes con más casos notificados, únicamente superado por julio del año pasado con 6 mil 340 contagios.
Ocupación hospitalaria por arriba del 60%
Ayer la ocupación hospitalaria descendió ligeramente. En vez de 415 personas hospitalizadas el domingo, había 401, pero el promedio estatal sigue por arriba del 60 por ciento y en Valles Centrales no ha descendido del 70 por ciento.
Los Servicios de Salud de Oaxaca informaron anoche que suman 30 mil 371 personas recuperadas y 655 casos activos, pero no se precisa cuántas de esas personas se recuperan en casa.
El señor Carlos ha mantenido a su hijo con COVID-19 en casa.
No renuncia a la idea de conseguir un cilindro de oxígeno medicinal, aunque sea pequeño, pues esa es una posibilidad mayor para lograr un ingreso hospitalario.
Por una parte sabe que los hospitales están saturados y por otra tiene fe que con los cuidados y el amor de su familia, en el calor de su hogar, les permitirán superar esta complicada enfermedad que a casi dos mil 500 familias en Oaxaca les arrebató la oportunidad de llorar bien a sus muertos.
