Oaxaca.- A un año del brote de gripe aviar en Santiago Yaitepec, Oaxaca, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) confirmó un nuevo brote de Influenza Aviar H7 en una granja de Putla Villa de Guerrero, en aves traídas de Puebla.
Además de la instalación de “cuarentena definitiva total” al centro de acopio denominado “Pollería Malpica”, ubicado en la localidad de Malpica de aquel municipio, el ayuntamiento de Putla inició acciones de inspección en otros centros y puntos de venta de Putla y sus comunidades.
A inicios de abril el propietario del centro de acopio Víctor Manuel Ivón Martínez notificó a la regiduría de salud sobre la muerte de las aves. El 4 de abril la autoridad municipal hizo una inspección al lugar en donde observaron que las aves tenían la cresta de un color rojizo, las órbitas oculares hinchadas y al morir se manchaban de la piel.
Aunado a lo anterior los pollos presentaban fiebre y al morir la piel y las vísceras quedaba amoratadas.
A través de un oficio fechado el 8 de abril de 2016, la SENASICA notificó que las pruebas enviadas al laboratorio de Bioseguridad Nivel 3, ubicado en la Ciudad de México, reportaban resultados positivos a la Influenza Aviar tipo A subtipo H7 durante la prueba diagnóstica de aislamiento viral en embrión de pollo.
La SENASICA ordenó luego prohibir el ingreso o egreso de aves del centro de acopio, realizar la despoblación de la totalidad de aves existentes mediante sacrificio y su disposición sanitaria por enterramiento en el predio.
También implementar y reforzar las medidas de bioseguridad, realizar lavado y desinfectado de todos los vehículos y medios de transporte que ingresen al predio y prohibir el acceso de personas ajenas.
La Organización Mundial de la Salud señala que el principal factor de riesgo de infección humana parece ser la exposición directa o indirecta a aves de corral infectadas, enfermas o muertas, o a entornos contaminados.
En junio de 2012 se reportó en la región alteña de Jalisco el primer brote de influenza H7N3 en México, mismo que, según un primer balance general realizado por el Grupo de Economistas Asociados (GEA), dejó pérdidas económicas al sector por 8,617 millones de pesos y obligó al sacrificio de 22.3 millones de gallinas.
Más tarde, en el 2015, fue reportado un nuevo brote en granjas de Oaxaca y Puebla.
