PUERTO ESCONDIDO, Oaxaca.- Por segundo año, el equipo de profesionales que encabeza el doctor René Jiménez Castillo, jefe de la especialidad Prótesis Maxilofacial, de la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), realizó el programa de Prótesis Ocular atendiendo en forma gratuita a 54 pacientes de la costa.
El propósito de este programa, que inició hace unos 10 años en Oaxaca, es mejorar la calidad de vida de pacientes que presentan algún tipo de malformación en el globo ocular, ya sea por defecto congénito o adquirido, y brindarles una prótesis adecuada sin necesidad de trasladarse a la capital.
“En Oaxaca funcionó de maravilla, como en todas partes y la señora Ivette Morán, muy comprometida y sensibilizada, hace dos años solicitó que lo trasladáramos a Puerto Escondido porque la gente hace unas 8 o 10 horas de viaje; entonces, no hay los recursos para que los trasladen, no se pueden trasladar solos o llegan fuera de tiempo y no los podemos atender”, indicó René Jiménez.
Menores de edad hasta adultos mayores, de ambos sexos, fueron valorados por los especialistas y en tiempo récord de tres días, se elaboraron las prótesis respectivas con el apoyo de 5 estudiantes que cursan primer año de residencia, de esta especialidad que ofrece la UNAM.
Francisco López Merino, originario de Playa Vieja, Villa de Tututepec, recibió a sus 34 años su primera prótesis y sin despejar su mirada del espejo, expresó: “se ve casi similar al otro, no se nota mucho la diferencia, está bonita”, y agregó que en su localidad hay más personas que padecen malformaciones oculares.
María Jiménez acudió con su hijo José Abdiel a reemplazar la prótesis que el pequeño utiliza desde el año y medio de nacido; en ese entonces tuvo que trasladarse al hospital Siglo XXI de Ciudad de México, donde permaneció durante una semana. “La primera me costó 15 mil pesos, pero se redireccionó a una fundación por el diagnóstico que él tenía, retinoblastoma; entonces pagué 7 mil 500 pesos y viajé cada año; fue hace tres años y medio”.
Complementando este programa, el doctor Luis Gaytán, jefe de Patología de la UNAM, abrió un protocolo de investigación, pionero en el país, que consiste en un análisis microbiológico para determinar agentes causales de colonización, tipos de microflora o macroflora que se presenta en las cavidades oculares de esta zona.
La malformación ocular por defecto congénito se puede detectar a partir de la semana del recién nacido, en tanto que los defectos adquiridos se deben a cáncer o retinoblastoma, tumoraciones de otro tipo o por traumas diversos, como proyectiles de bala o accidentes en el campo.
Para el próximo año esperan atender a más pacientes, ya que disponen de material para 80 personas.
