Acapulco se aproxima al punto más crítico de la pandemia provocada por COVID-19, los hospitales están a 80 por ciento de su capacidad, uno de los dos crematorios está saturado y los contagios van en aumento.
El gobierno municipal se prepara para lo peor: cavan más fosas en el panteón.
En un mensaje, la alcaldesa Adela Román Ocampo planteó el escenario que vive el puerto: “Es urgente que entendamos el peligro que corremos todas y todos con esta pandemia; el virus existe, no es ningún invento y está provocando la muerte de miles de personas (…) la pandemia se ha extendido por todo Acapulco”, señaló.
Acapulco es el epicentro de la pandemia en Guerrero, de las mil 16 personas contagiadas en el estado, más de la mitad, 555, están en el puerto.
