Sus deseos de contribuir al desarrollo de una vacuna que detenga los contagios masivos de COVID-19 en el mundo llevó a cinco personas oaxaqueñas a convertirse en las primeras en recibir este viernes una dosis muestra de la farmacéutica chino-canadiense Cansino Biologics, la cual inició esta semana en México la fase tres de su ensayo clínico.
Bajo un riguroso protocolo de confidencialidad, los primeros voluntarios reclutados por Red Osmo llegaron después de medio día a las instalaciones de este centro de investigación clínica, el único autorizado en Oaxaca para participar en los ensayos clínicos.
La aplicación
La licenciada en enfermería, Lisbeth Santiago Dehesa, de 29 años de edad, fue la encargada de aplicar la primera dosis del biológico en protocolo de investigación, la cual se compone de la proteína spike del virus para que los pacientes generen anticuerpos.
“Es algo bastante importante. Se siente bastante bien”, expresó antes de clavar, con extremo cuidado, la aguja en la parte superior del brazo de un hombre que fue seleccionado como el primer candidato.
Los nervios, reveló, no los había sentido hasta que las instalaciones de la Red Osmo se llenaron de medios de comunicación, quienes con sus cámaras capturaron el momento en que la enfermera actuaba con una alta responsabilidad por el manejo de material biológico.
Para la jefa de enfermeras de ese centro de investigación clínica, Erika Guerrero Ramírez, que el personal de enfermería tenga una parte crucial en esta fase tres del ensayo clínico es una manera de reconocer su trabajo, pues son quienes concretan la aplicación de la vacuna en estudio.
“Técnicamente el personal de enfermería son quienes deben aplicar el producto, es difícil que esté un médico por cada paciente”, explicó Paulina Silva Vargas, jefa de médicos y quien participa en la coordinación de la investigación de CanSino Biologics en México.
Biológico o placebo
Para ayer en la tarde sumaban más de 900 aspirantes que en Oaxaca expresaron su interés de participar en la aplicación de la fase tres de la vacuna que desarrolla CanSino Biologics, una cifra importante si se toma en cuenta que el proceso de reclutamiento comenzó apenas el martes por la mañana, después del anuncio que en conferencia de prensa hicieron en Palacio Nacional las autoridades federales.
El director de Red Osmo en Oaxaca, Víctor Bohórquez López, precisó que las mil dosis a aplicar llegaron la mañana de ayer y el laboratorio CanSino autorizó una primera aplicación a cinco personas.
Una vez que se compruebe que todo el proceso se realizó conforme a los protocolos establecidos, el próximo lunes se aplicarían otras cinco, aunque la meta es poder aplicar cien por día y cumplir pronto con el propósito de mil voluntarios.
Todo este proceso que va a permitir encontrar una probable solución a la pandemia “se ha preparado con dos meses de anticipación”. Si los resultados son positivos “se espera que se cuente con la vacuna a principios de marzo del 2021”.
Este ensayo clínico en el que participan diversos centros de investigación de varias partes del mundo se aplica de forma aleatoria a voluntarios seleccionados que pueden recibir el biológico o el placebo, como se le conoce a esa sustancia que no es el biológico en sí.
“Es como lanzar una moneda al aire. Te puede tocar el medicamento de la vacuna o el placebo, todavía no existe otra vacuna con la que se puedan hacer comparativos para demostrar la eficacia de este nuevo producto y que es seguro y eficaz”, abundó.
Posibles reacciones
Identificar las reacciones adversas o secundarias es el propósito de esta fase tres. Aunque todavía no hay indicios de lo que puede generar, “porque cada organismo actúa de manera diferente
La médica Infectología e investigadora principal del ensayo clínico que aplica Red Osmo, Norma Rivera Martínez, identifica tres posibles reacciones, desde las leves que pueden representar dolor, inflamación, fiebre o los moderados como algún cuadro similar a una gripe, fiebre prolongada o inflamación de ganglios.
Entre las reacciones graves están una posible encefalitis que se refiere a la inflamación del cerebro, el síndrome de Guillain Barré (parálisis de las piernas hacia la parte superior del cuerpo) o una mielitis, como se le conoce a la inflamación de la médula espinal.
“Por eso la importancia de la vigilancia y el seguimiento de todos los sujetos ante cualquier reacción”, además de que a los 28 días deben volver a la clínica para corroborar su estado de salud y a los 6 y 12 meses para la toma de muestras de sangre, a fin de detectar si comenzaron a generar anticuerpos o defensas contra el SARS-CoV-2.
