El subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud de México, Hugo López-Gatell celebró que el Congreso del estado de Oaxaca prohibiera la venta de alimentos de alto contenido calórico y comida chatarra a menores de edad.
En conferencia de prensa, califico esta acción como “sumamente positiva, aunque es todo un reto, porque una cosa es legislar y, otra, que se cumpla”.
Cabe recordar que el pasado miércoles el Congreso estatal aprobó la adición de un artículo 20 Bis a la Ley de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes, que prohíbe la venta, distribución y donación de alimentos chatarra y bebidas azucaradas a menores de edad.
López-Gatell dijo que la autorregulación es un modelo que se ha buscado en otros países como el Reino Unidos donde se estableció un acuerdo para reducir la oferta de esos productos en ciertos espacios, en especial los escolares, pero en México no funcionó.
El funcionario federal comentó que desde la administración del presidente Felipe Calderón se planteó por parte de la industria alimentaria que no hacía falta regular, que eran capaces de regularse y que querían ser parte de la solución y no del problema, "pero lo cierto es que pasó el tiempo y no ocurrió así".
Destacó que no se redujo la oferta de productos procesados y ultra procesados, altos en azúcares, grasas y sales y de muy bajo contenido nutricional, y se empezó a erosionar la capacidad de que esto se cumpliera.
Además, señaló que la penetración publicitaria de productos poco saludables llegó en México hasta el punto de convertir a las empresas en patrocinadores de la remodelación de las áreas deportivas de las escuelas de educación básica, “lo cual tiene graves consecuencias”.
“Celebro que se plantee como un elemento de ley, pero es todo un reto porque una es legislar y otra cosa es lograr que se cumpla y pienso que no hay mejor vigilante que la ciudadanía”.
La decisión del Congreso local ha convertido a Oaxaca en la primera entidad con esta normativa en México, el segundo país con mayor índice de sobrepeso y obesidad del mundo.
Celebro que se plantee como un elemento de ley, pero es todo un reto porque una es legislar y otra cosa es lograr que se cumpla y pienso que no hay mejor vigilante que la ciudadanía.
Hugo López-Gatell, subsecretario de la Ssa
