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Aprender a identificar las emociones en los niños

Foto(s): Cortesía
Redacción

No podemos evitarlas, pero sí aprender a manejarlas, ya que tienen una gran influencia en nuestra conducta y nuestro pensamiento.


Lo primero para regular las emociones con eficacia, es conocerlas. En este pequeño artículo comentaré algunas características sobre las emociones y cómo influyen desde los primeros años de vida de un ser humano.


A diario vivimos o estamos en una montaña rusa emocional, son inevitables vivirlas y están íntimamente relacionadas con los sentidos que a través de cada sentido se activa nuestra percepción sensorial: la vista, oído, tacto, olfato y gusto. Cada uno de nuestros sentidos ayudan a nuestra supervivencia, podemos estar con paz y tranquilidad o en desequilibrio, preocupación, etcétera.


Alegría: Sentimiento placentero ante una persona, deseo o cosa. Nos impulsa a la acción.


Tristeza: Sentimiento de pena asociado a una frustración, pérdida real o imaginaria.


Miedo: Inseguridad anticipada ante un peligro, real o imaginario. Nos ayuda a la supervivencia, ya que nos hace actuar con precaución.


Ira: Rabia cuando las cosas no salen como queremos. Nos impulsa a hacer algo para resolver un problema.


Asco: Desagrado respecto a algo o alguien nos hace alejarnos. La situación más típica en los niños se produce ante determinados alimentos que al provocarles asco rechazan de forma tajante.


Sorpresa: Asombro, desconcierto, nos ayuda a comprender algo nuevo porque nos hace buscar respuestas ante lo desconocido.



 Las emociones positivas o negativas tienen una gran influencia en nuestro cuerpo físico, mental y espiritual, el desequilibrio de ellas nos lleva a la enfermedad.


Desde mi experiencia, como terapeuta he descubierto que las emociones de ambos padres influyen al futuro bebé, desde antes de su concepción.


Yo en consulta, hago una investigación de los conflictos que en esos momentos vivió la madre, que tiene una íntima relación y conexión profunda con su bebé.


Bajo las siguientes premisas: ¿Qué pensó y sintió la madre cuando se entera de su embarazo?


He escuchado: no era el tiempo, no teníamos los recursos necesarios, él no quería, estaba desempleado, fue una sorpresa, pensé e intenté en el aborto, etcétera.


Durante el desarrollo del embarazo, investigo qué pasó por trimestre: ¿querían niño o niña?, ¿cómo estaba viviendo la mamá?, ¿qué situaciones emocionales vivió?, ¿hubo complicaciones en el comienzo del embarazo y cuáles fueron? Eso me da información del paciente de una forma más profunda.


Otro momento muy importante es el nacimiento: ¿fue normal?, ¿de cuántos meses?, ¿fue cesárea?, ¿fue prematuro?,  ¿el parto fue inducido por la sustancia Oxitócica? Esta última afecta mucho al bebé, porque la madre pierde totalmente el control de las contracciones, causando un trauma y sufrimiento al bebé que más adelante presenta alteración en su conducta.


La mayoría de las mamás sufren la depresión postparto en ese periodo; muchas de las veces, la madre rechaza al bebé.


El abandono del recién nacido en estancias, guarderías o al cuidado de otra persona, afecta su desarrollo y estado emocional.


La importancia de conocer los tres primeros años de vida, convivencia y experiencia escolar del niño o niña, son de gran importancia; en esta etapa viven desajuste emocional, debido a que son sometidos a un método conductual, usando el miedo y condicionamientos como recursos de control.


Todas estas situaciones afectan directamente el estado emocional del ser humano.


EXPERIENCIA PERSONAL


Soy un padre de 43 años, de 4 hijos, 3 niñas y un niño.


Laila Naomi, cuarto embarazo, niña prematura nacida de 6 meses, pesando 889 gramos.


Ella, en la actualidad, es una niña de 3 años 7 meses.


Presenta temores, es muy sensible a los ruidos fuertes.


Como papás, cuando nos enteramos del embarazo hubo alegría, pero también mucho miedo por dos pérdidas anteriores: Santiago, a los 7 meses de embarazo  y Miranda de 6; vivió 27 días.


Cuando nació Naomi, su transporte del quirófano a la sala de cuidados intensivo fue muy ruidosa, ahí está grabado en su inconsciente los ruidos que le causan temor en la actualidad; en sus tres meses que permaneció en el hospital fue de mucho estrés y preocupación, vivimos varios meses de angustia.


De mí para tí, querido lector, deseo lo mejor de lo mejor para tu vida; sé feliz hoy y siempre, todo es posible.


“Somos lo que pensamos y sentimos".


Recomendaciones finales:


La lectura de 2 libros:


1) Para padres valientes que desean el cambio.


2) Tu hijo tu espejo, hijos tiranos o débiles dependientes, de Martha Alicia Chávez.



 


CONTACTO:


Especializado en Flores de Bach y tratamiento del Dolor.


Citas:  951 13 65 256


[email protected]

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