La paralización comercial y social generada por el brote del coronavirus en todo el mundo, ha provocado que desde hace varias semanas, que las personas se mantengan cumpliendo una cuarentena en casa con el propósito de evitar el contagio del Covid-19.
Todo el sector comercial se ha visto afectado por la pandemia, entre ellos los fabricantes de condones que han disminuido significativamente su producción y comercialización a nivel global. Según El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) los países estarían recibiendo solo el 50% o el 60% de los pedidos que habitualmente reciben.
Es por eso que en un informe que se presentó a la Organización de Naciones Unidas (ONU) se explicó que debido a la paralización de las fábricas por el confinamiento que gobiernos mantienen en marcha para evitar la expansión del virus, pronto se podría generar una escasez de preservativos en el mundo.
A pesar de que se han reagendado para fines de años, se cree que se podrán realizar hasta el próximo año
“La escasez de condones, o cualquier anticonceptivo, podría conducir a un aumento de embarazos no deseados con consecuencias potencialmente devastadoras para la salud de adolescente, mujeres, sus parejas y sus familias”, advirtió un portavoz de UNFPA.
“El cierre de las fronteras y otras medidas restrictivas, están afectando el transporte y la producción en varios países y regiones”, agregó.
