Feliciano Mateo y su padre Emiliano Mateo gastaron 500 pesos para viajar de Santiago Zacatepec Mixe a la ciudad de Oaxaca para descubrir que la consulta externa del Hospital General Aurelio Valdivieso cumplía ayer una semana de estar suspendida.
“No sabíamos, venimos de lejos”, contaba tratando de reponerse del azoro de ver que desperdiciaría los otros 500 pesos que tendrían que gastar, entre comida y pasaje, para volver a su comunidad, sin que le revisaran la cirugía en su pierna izquierda ni le proporcionaran medicamento para el dolor.
Muy de mañana, al salir de la pequeña terminal de camionetas que llevan y traen personas de la zona Mixe a cambio de 115 pesos, ambos tomaron un taxi que los dejaría en la puerta del Hospital Valdivieso, pero eso no fue posible.
Tres cuadras antes, en la penúltima calle de Netzahualcóyotl, en la colonia Reforma, el taxi se detuvo, la zona aledaña al nosocomio estaba bloqueada. Con ayuda de su padre y un par de muletas, Feliciano camino para intentar llegar a su cita.
De nada sirvieron las apuraciones, ni el esfuerzo. “Mi pierna todavía me duele mucho”, expresaba mientras tomaba aire y se sentaba en un banco que es parte de un puesto ambulante de tamales donde la clientela está ausente.
Tampoco hay medicinas
La pierna que se fracturó hace un mes cuando la camioneta en que iba volcó en su comunidad; está cubierta por un edredón pequeño. Además de la revisión esperaba que le suministraran algo de medicamento para el dolor.
“Por nuestro rumbo no hay medicinas, no hay nada; hay clínica, pero tampoco tiene medicina, la doctora me dio el pase para venir a que me revisen y me den medicamento, pero solo hicimos el gasto para regresar sin nada”, enuncia con palabras envueltas por la decepción.
Su padre Leonel Mateo, se desayuna la frustración de haber acompañado a su hijo a un chequeo médico que no tendrá lugar, ni la toma de radiografías que tenían previamente agendadas.
La frustración es mayor porque a su regreso a Zacatepec tendrá que pagar los mil pesos que pidió prestado a un vecino porque “somos campesinos, no tenemos sueldo, siembro café, pero por la roya afectó el 90 por ciento del cultivo”.
Así como a Feliciano, al día 400 pacientes no han podido ser atendidos en consulta externa ni 300 han accedido al servicio de laboratorio.
De miércoles a viernes de la semana pasada y de lunes a ayer, de manera conjunta se les ha negado el servicio a 4 mil 200 personas. Sólo funciona el servicio de urgencias y hospitalización.
