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Uso y almacenamiento incorrecto de pirotecnia provocan dos incidentes en Oaxaca

El almacenamiento y uso incorrecto de pirotecnia representa un grave peligro para niños, mascotas y viviendas en la ciudad de Oaxaca.
Foto(s): Mario Jiménez Leyva
Alexandra Zolorio

Diciembre volvió a prender las alarmas en Oaxaca. En pleno ambiente festivo, dos incidentes relacionados con el uso de pirotecnia expusieron, una vez más, el riesgo latente que representan los explosivos manejados sin control ni medidas de seguridad, una amenaza silenciosa que puede convertir una celebración en tragedia en cuestión de segundos.

El primer caso se registró en la región Costa, en el municipio de Santa María Huazolotitlán. Ahí, una fuerte explosión dentro de una vivienda de la colonia Cahuazachán dejó daños estructurales en casi la totalidad del inmueble. El lugar, utilizado como bodega provisional y sin habitantes al momento del siniestro, almacenaba al menos seis docenas de cohetones. La cercanía con otras casas elevó la gravedad del hecho: bastaba una chispa más para que la historia tuviera otro desenlace. Las autoridades presumen que el calor acumulado al interior del domicilio habría detonado la pólvora.

Días después, el jueves 11 de diciembre por la noche, el peligro volvió a hacerse presente durante los festejos del 30 aniversario de la fiesta patronal en la Ex Garita, en Santa Cruz Xoxocotlán. En medio de la celebración, un castillo pirotécnico colapsó ante la mirada de decenas de asistentes. No hubo personas lesionadas ni víctimas fatales, pero el susto fue suficiente para encender nuevamente la alerta. El caso ya es investigado por las autoridades para esclarecer las causas del desplome.

Ante estos episodios, el Gobierno del Estado lanzó una advertencia directa a municipios y organizadores de fiestas decembrinas: la pirotecnia no es un juego. Exigir permisos, seguros contra daños a terceros y el cumplimiento de la normatividad puede marcar la diferencia entre una fiesta y una desgracia. Protección Civil subrayó que los artefactos más peligrosos son aquellos que estallan, como los cohetones sin regulación, capaces de causar lesiones graves, destruir viviendas y afectar de manera severa a mascotas, así como a niñas y niños con autismo.

Con las celebraciones de Navidad y Año Nuevo cada vez más cerca, las autoridades reiteraron el llamado a reducir el uso de pirotecnia y optar por festejos más seguros. La pólvora dura segundos; las consecuencias, pueden durar toda la vida.

Incluso, Maza Sánchez dijo que se reunió con el el Arzobispo de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, para que exhorte a los feligreses a reducir el uso de pirotecnia o prescindir de ella en las fiestas religiosas para prevenir riesgos.

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