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El viaje que nunca llegó: las vidas que apagó el Tren Interoceánico

Imagen conmemorativa de las víctimas del Tren Interoceánico, cuyas vidas se apagaron trágicamente durante el viaje que nunca llegó a su destino final.
Foto(s): Cortesía
Alexandra Zolorio

El viaje que prometía descanso, reencuentros familiares y celebraciones de fin de año terminó en tragedia. El descarrilamiento del Tren Interoceánico, ocurrido en el tramo Nizanda–Chivela de la ruta Salina Cruz–Coatzacoalcos, dejó un saldo de 13 personas fallecidas y decenas de lesionados. Más allá de las cifras, el accidente dejó historias de vida truncadas que hoy enlutan a familias enteras y conmocionan al país.

La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, confirmó que entre las víctimas se encuentran habitantes de Minatitlán, entre ellos Patricia Medina Pérez, de 49 años; Honoria Medina Pérez, de 56, y Rogelio Alfonso Luna Luna, de 63 años. “Expresamos nuestras más sentidas condolencias a sus familias”, señaló la mandataria, mientras continuaban las labores de rescate e identificación en la zona del siniestro.

Rogelio Alfonso Luna Luna, originario de Caborca, Sonora, viajaba junto a su esposa, Honoria Medina Pérez, cuando el tren descarriló y uno de los vagones cayó a una barranca, provocando la muerte de ambos. La pareja se encontraba realizando un viaje con fines recreativos durante el periodo vacacional de fin de año.

Entre las víctimas también se encuentra Elena Solorza Cruz, una niña de apenas seis años que viajaba con su familia para disfrutar de unos días de vacaciones. La ilusión del trayecto quedó abruptamente interrumpida en el vagón que sufrió el mayor impacto. Asimismo, falleció Luisa Camila Serrano Moreno, de 15 años, estudiante del Conalep en Salina Cruz, quien viajaba acompañada de su madre y su hermana. Durante varias horas fue buscada por sus familiares a través de redes sociales, hasta que la esperanza se transformó en duelo.

El accidente cobró también la vida de Bersain Cruz López, de 65 años, y María Concepción Barbosa Acevedo, también de 65, un matrimonio que planeaba recibir el Año Nuevo junto a su hija. Él era profesor jubilado y ampliamente reconocido en Salina Cruz; ella, su compañera de vida. Ambos fueron reportados como desaparecidos tras el percance, hasta que se confirmó su fallecimiento.

El gremio periodístico lamentó la muerte de Israel Enrique Gallegos Soto, de 60 años, comunicador oaxaqueño recordado por colegas como un hombre solidario y comprometido. Viajaba con su esposa para aprovechar los días de descanso; ella sobrevivió y hoy enfrenta su recuperación física, marcada por la pérdida irreparable.

Inés Alvarado Rojas, de 57 años, se dirigía a Coatzacoalcos para visitar a su familia. Antes de iniciar el viaje, compartió una fotografía desde el interior del tren, reflejo de la emoción previa al trayecto. También perdió la vida María Antonia Rosales Mendoza, de 58 años, originaria de Acayucan, Veracruz, quien durante años se desempeñó como conductora de transporte público. Viajaba para visitar a su hermana y cerrar el año en familia. Ambas murieron en el lugar del accidente.

La lista de víctimas se completa con adultos mayores y viajeros que buscaban un respiro de la rutina decembrina, como María Luisa Pasaron González, de 66 años; Raúl López Cruz, de 67, y Amada Rasgado Lázaro, de 70 años, cuyos nombres hoy se suman al luto colectivo.

Testigos del accidente relataron escenas de terror tras el impacto: vagones desprendidos, gritos de auxilio y personas heridas atrapadas entre los restos. 

La mayoría de los pasajeros viajaba por motivos familiares o vacacionales, aprovechando las fiestas de fin de año. En cuestión de segundos, la alegría se transformó en luto nacional.

Las autoridades federales y estatales mantienen abiertas las investigaciones para esclarecer las causas del descarrilamiento. En la zona continúa el trabajo de la Armada de México. 

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