El aviso entró a la línea de emergencias como tantos otros, pero esta vez el miedo venía con voz al otro lado del teléfono: una familia completa había sido “secuestrada” en plena carretera federal 190. Cuatro adultos y un menor de tres años viajaban en una camioneta Nissan cuando comenzaron las llamadas. En cuestión de minutos, la ruta se convirtió en encierro: instrucciones, amenazas y la orden de resguardarse en un hotel. Afuera, los extorsionadores ya exigían 300 mil pesos a familiares en Tlacolula de Matamoros.
Lo que parecía un secuestro real era en realidad un engaño cuidadosamente montado: un secuestro virtual. La denuncia inmediata activó a la Fiscalía General del Estado de Oaxaca y a la Unidad Especializada en el Combate al Secuestro y Extorsión. Desde el Centro de Operaciones Tácticas se rastrearon las llamadas y se logró ubicar la señal en un hotel de San Sebastián Tutla. Con ese dato, elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones ingresaron al lugar y localizaron a la familia sana y salva, antes de que se entregara dinero alguno. Posteriormente, recibieron atención médica y psicológica mientras se abrió la carpeta de investigación para dar con los responsables.
