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"Día del juicio final": el fatídico culto que cobró vidas en Rusia

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Foto(s): Cortesía
Aleyda Ríos

Agencias

Pertenecientes a la secta autodenominada "Auténtica Iglesia Ortodoxa Rusa", un total de 35 personas, de las cuales dos murieron, se atrincheraron durante seis meses en un búnker subterráneo de la ciudad de Nikoskoye, al sudeste de Moscú, Rusia, con más de 300 litros de nafta y explosivos, a la espera del "Juicio Final".

Los fanáticos amenazaron con inmolarse si eran obligados a salir de su refugio bajo tierra por la fuerza. Los miembros de la secta eran en su mayoría mujeres y menores de edad de hasta 18 meses.

El líder de la secta, el autoproclamado "profeta" Pyotr Kuznetsov, no se encontraba con ellos. Kuznetsov fue detenido, tras ser acusado de crear una organización religiosa con apología de la violencia.

El encierro comenzó en noviembre del 2007, cuando los miembros de la secta apocalíptica entraron en la cueva, acondicionada previamente, para esperar la llegada del "Fin del Mundo".

Durante medio año estos fanáticos permanecieron encerrados en su guarida a la espera de la llegada del "Fin del Mundo" y dispuestos a suicidarse.

Fanáticos pasan medio año en la cueva

En noviembre de ese mismo 2007, la Policía rusa trataba en forma desesperada de sacar a estas personas de su guarida subterránea cercana al río Volga.

Según estos fanáticos, el "Apocalipsis" llegaría en la Primavera del 2008. Los integrantes del culto tenían combustible y explosivos, porque estaban dispuestos a volarse si era necesario, en caso que alguien pretendiera impedir seguir adelante con sus creencias.

El líder del grupo no ingresó a la cueva junto a sus seguidores, alegando que aún tenía que guiar a otros creyentes que no habían llegado a tiempo.

El autoproclamado "profeta" Pyotr Kuznetsov fundó lo que el llamó la "Auténtica Iglesia Ortodoxa" y envió a sus seguidores a esta cueva helada a la que el mismo no quiso entrar.

El autoproclamado "profeta" Pyotr Kuznetsov fundó lo que el llamó la "Auténtica Iglesia Ortodoxa" y envió a sus seguidores a esta cueva helada a la que el mismo no quiso entrar.

Kuznetsov estaba pasando por un examen psiquiátrico cuando le acusaron de haber organizado esta secta religiosa con ideas violentas.

Según sus creencias, los seguidores de la secta serían los encargados de decidir quién iría al Cielo y quién al Infierno en la otra vida. Los seguidores tenían prohibido manejar dinero y ver la televisión o escuchar programas de radio.

Los creyentes de esta secta se resistieron a salir de la cueva durante meses pese al riesgo de derrumbes. En marzo de 2008 las labores de convencimiento para sacarlos con vida de su guarida, se intensificaron.

Salen 14 creyentes a la superficie

Vitaly Nedogon, un miembro de la secta, sacó a 14 de sus compañeros de la cueva, según lo declaró al canal de televisión Rusia Hoy. Después otros más los seguirían con salidas individuales. 

A la postre, fue otro tipo de "Apocalipsis" el que obligó a los últimos fanáticos a evacuar la cueva. Dos mujeres seguidoras de este culto murieron en el refugio y el hedor de sus cadáveres se hizo tan insoportable que los miembros que quedaban decidieron que era mejor el "Fin del Mundo" que soportar esa peste.

Los miembros de la secta apocalíptica aseguraron que una  falleció a causa de ayuno severo y la otra, de enfermedad, en concreto cáncer.

Los miembros de la secta apocalíptica aseguraron que una  falleció a causa de ayuno severo y la otra, de enfermedad, en concreto cáncer.

Estas dos integrantes de la secta rusa radical fueron enterradas dentro de la misma cueva. Las autoridades mantuvieron en secreto la noticia de las dos mujeres que murieron.

"Dos personas murieron en el búnker. Están enterradas allí. Una mujer de nombre Tamara murió de cáncer, y la otra mujer de Bielorrusia falleció mientras ayunaba", según uno de los líderes.

Rescatan a los últimos 9 fanáticos

El final fue sorpresivo, ya que los últimos nueve fanáticos, siete mujeres y dos hombres, habían anunciado que saldrían de la cueva en junio, para la festividad de la Trinidad.

Según el jefe de la administración del distrito de Bekosvk, Vladimir Provorotov, la advertencia de que existía el grave peligro de intoxicación en el refugio por la descomposición de los cadáveres de las mujeres, fallecidas semanas atrás, fue determinante para que se produjera la salida de la cueva.

“Se encuentran bien” dijo Provorotov, al referirse al estado de salud de los fanáticos tras su  encierro bajo tierra.

El vicegobernador de la región de Penza, Oleg Menichenko, anunció, por su parte, que los equipos de rescate exhumaron los restos de las dos mujeres, que fueron trasladados a un depósito de cadáveres de un hospital local, donde les serían practicadas las autopsias.

Misterioso destino del "profeta"

El líder de la secta, Piotr Kuznetsov, un ingeniero de 43 años, al que le diagnosticaron esquizofrenia tras proclamarse "profeta", fue detenido ese mismo noviembre del 2007. Kuznetsov había anunciado la llegada del "Anticristo" para ese mes. También fue acusado de una larga lista de cargos.

El destino de Kuznetsov sigue siendo un misterio. Se dice que intentó suicidarse cuando su predicción del "Fin del Mundo" fracasó.

Los rumores más firmes apuntaron a que fue recluido en una institución psiquiátrica a la espera de que recuperara la cordura lo suficiente como para ser juzgado.

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