Pasar al contenido principal
x

Sin justicia para víctimas de accidente en Yosondúa, Oaxaca

camion_cayo_a_barranco
Foto(s): Cortesía
Giovanna Martínez

Lo que sería un día de algarabía, música y felicidad, se convirtió en uno de tragedia y luto para la familia Maldonado Andrés, cuyos miembros hasta el momento lloran la partida de sus seres queridos y se enfrentan a la indiferencia de empresarios y autoridades.

Aquella tarde del 4 de julio pasado, Catalina Andrés López y su esposo José Tirzo Timoteo Ruíz Báenz, arreglaban las maletas porque en unas horas partían de Chimalhuacán a Oaxaca, específicamente a la comunidad de Santiago Yosondúa, Oaxaca, para celebrar el cumpleaños de su hijo Jorge Maldonado Andrés y la graduación de su nieta.

 

Al ser padrinos de graduación, Catalina había comprado el vestido y los zapatos de su nieta para su gran día; todo estaba listo, ella quería llegar lo más temprano posible para cocinar la comida favorita de Jorge y celebrar con toda la familia.

En la madrugada del 5 de julio, se iban a encontrar con su hermana Aurora Andrés y su cuñado Arnulfo Salinas en la caseta de cobro de Suchixtlahuaca donde hace parada el autobús, para que juntos arribaran a la comunidad al día siguiente.

 

Faltaba sólo una hora para llegar a Santiago Yosondúa, pero al parecer una falla mecánica en el autobús, provocó que éste volcara hacia un barranco de 25 metros de profundidad; las víctimas fatales fueron 28 personas, entre las que se encontraban los padres y tíos de Jorge.

Un día que jamás olvidaré

Aquella mañana del 5 de julio, todo estaba listo en la casa de Jorge Maldonado para recibir a sus padres y tíos; ya había preparado el café y el desayuno que les darían para darles la bienvenida, ya que para los tíos, era la primera vez que visitaban el pueblo.

 

Jorge recuerda que a las siete de la mañana, recibió una llamada de su hermana, quien le preguntó por sus padres; él comentó que aún no había llegado el autobús, pero que estaría pendiente; la hermana le dijo que en redes sociales se había enterado de un accidente, que preguntara en la terminal sobre lo sucedido.

 

La esposa de Jorge acudió a la terminal, pero el personal fue déspota y no quisieron brindar información alguna, asegura. Pero la hermana insistía y nuevamente acudieron a la terminal, donde el taquillero les indicó que fueran hasta Magdalena Peñasco, porque el autobús se había hecho pedazos.

 

En ese momento la pareja salió con rumbo a la zona donde se había accidentado el autobús; al cuarto para las nueve de la mañana llegaron al lugar y lo que observaron ahí fue desgarrador, asegura Jorge.

Entre sollozos, el hombre asegura que tenía la esperanza de llegar y encontrar a sus padres y tíos heridos, pero con vida. “Uno esperaba llegar y encontrar a nuestra familia en la orilla de la carretera, aunque sea enojados, esperando su equipaje, medio lastimados, pero vivos; pero no así, no así, muertos los cuatro”.

No hay apoyo

A partir de ese momento, comenzó el suplicio de la familia; luego del reconocimiento y la entrega de los cuerpos, los tíos de Jorge fueron llevados a Santa María Nativitas, de donde son originarios y sus papás fueron llevados a San Miguel El Grande, donde descansan en paz, ya que en Chimalhuacán no contaban con un espacio para sepultarlos.

 

La aseguradora que se hizo cargo del accidente les aseguró que una vez que les pagaran el seguro de vida, les descontarían 20 mil pesos por traslado y embalsamamiento, ya que la familia de Jorge se inconformó por la forma en cómo pretendían llevarse los cuerpos apilados en una camioneta.

 

Desde el viernes 7 de julio a la fecha, la familia ha estado en constante comunicación con las demás familias afectadas, así como la persona representante de la empresa, quienes en la actualidad ya no contestan los mensajes ni llamadas de los afectados.

 

De acuerdo con Jorge, 518 mil pesos le corresponden a cada víctima del accidente por seguro de vida, pero hasta el momento no hay avances con el tema y la línea de autobuses continúa dando el servicio de transporte público. Pese a que, de acuerdo con medios nacionales, la empresa no está constituida como una empresa de transporte público, si no turístico.

 

De acuerdo con Jorge, esta empresa ha monopolizado el servicio de transporte de la comunidad a la Ciudad de México desde hace 23 años, pero una investigación afirma que al día del accidente contaba con apenas 10 meses de existencia.

¿De parte de quién está la justicia?

Lamentó que no exista el apoyo de las autoridades, ya que al acudir a la Fiscalía para saber sobre los avances del caso, les han indicado que “ya lo dejen así”, ya que de continuar el caso, exhumarán a sus familiares para nuevas autopsias y que si se comprueba que el chofer iba drogado, no les iban a dar nada del seguro; entonces, se cuestionó: “¿De parte de quién está la justicia?”

El afectado asegura que durante una gira del gobernador actual estaban dispuestos a manifestarse, pero un delegado de la paz les prometió una mesa de diálogo con autoridades en la ciudad de Oaxaca, misma que nunca se concretó.

Ante esto, los familiares no descartan manifestarse cerrando la carretera federal 135D para exigir que la empresa pague por los daños ocasionados y se haga justicia a las 28 víctimas que perdieron la vida aquel fatídico 5 de julio.

 

Para saber

-Catalina y José iban a la graduación de su nieta y el cumpleaños de su hijo.

-La madrugada del 5 de julio, un autobús cayó a un barranco.

-Suman 28 las víctimas fatales.

-A tres meses no hay respuesta sobre el pago del seguro de vida.

-Familiares no descartan protestar para que la empresa se haga responsable.

 

“Uno esperaba llegar y encontrar a nuestra familia en la orilla de la carretera, aunque sea enojados, esperando su equipaje, medio lastimados, pero vivos; pero no así, no así, muertos los cuatro”.

Jorge

Familiar de los fallecidos

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.