Un futbolista perdió a vida al ser devorado por un cocodrilo luego de haberse metido un río para nadar un rato; en una fuertes imágenes difundidas en redes sociales puede verse como él reptil mantiene el cuerpo del hombre en su boca.
Los hechos ocurrieron en Costa Rica en la comunidad de Guanacaste, cuando el joven Jesús López Ortiz de 29 años, quien era jugador del Deportivo Río Cañas se había metido a este río para bañarse.
Pero el joven no contaba con que en esta zona, era posible encontrarse con estos voraces animales, por lo que uno de ellos lo atacó provocando su muerte.
Pobladores de la zona y miembros de las autoridades afirman que se vieron obligadas a matar al reptil con arma de fuego para poder recuperar el cuerpo del futbolista.
IMÁGENES FUERTES
➡️El futbolista Jesús Alberto López murió en el Río Cañas en Costa Rica al ser atacado por un cocodrilo cuando el jugador se encontraba nadando.
Se le disparó al reptil para poder recuperar el cuerpo. pic.twitter.com/2h3tKmUO77— Imagen Puebla (@Imagen_Puebla) August 2, 2023
“Compañeros, amigos. Con profundo dolor hacemos público el fallecimiento de nuestro jugador Jesús Alberto López Ortiz (Chucho). Descansa en paz, Chucho, nos unimos al dolor de toda su familia”, publicó el equipo en las redes sociales.
El entrenador del equipo, Luis Montes, afirmó que Jesús se dirigía a casa de su prima, pero que a la mitad del camino, optó por darse un chapuzón en esas peligrosas aguas:
“Desgraciadamente tomó una decisión equivocada y por meterse a bañar ocurrió lo que ocurrió”, lamentó. Los vecinos de la zona defienden que los ciudadanos no suelen bañarse en el río Cañas por la abundante presencia de cocodrilos.
“Era de una familia muy humilde, como somos todos en Río Cañas. Era un muchacho muy servicial, siempre dispuesto a colaborar en el pueblo, muy educado y tranquilo”, comentó el entrenador.
“Como futbolista era buenísimo, en el pueblo siempre se le reconoció su talento, su liderazgo dentro de la cancha, su forma de jugar, era un referente del fútbol de Río Cañas, es una pérdida para todo el pueblo”.
El futbolista lucía el número 10 en la espalda y deja a una familia de dos hijos, uno de 8 años y otro de tan solo 3..
