A una década de arranque del Sistema de Justicia Penal Acusatorio en el Istmo de Tehuantepec, y a menos de un año de su implementación en todo el país, el arzobispo de Oaxaca, José Luis Chavez Botello, expresó que la aplicación de este modelo no debe quedar en simples y buenas intenciones.
"Es necesaria una "limpia" en las estructuras de impartición de justicia. Ello, para evitar que la corrupción entorpezca el aprovechamiento y aplicación de las bondades del nuevo modelo de justicia", expresó el jerarca de la Iglesia Católica en su conferencia de prensa dominical.
Mientras que en el discurso oficial se pregona que a diferencia del sistema de justicia mixto e inquisitivo, el nuevo modelo privilegia la presunción de inocencia, el debido proceso y tiene su fundamento en el respeto a los derechos humanos, monseñor Botello, propone:
"El modelo es bueno, pero mucha gente ignora como funciona. Por ello, es necesario impulsar talleres de capacitación abiertos y constantes para abrir el conocimiento sobre los alcances y funcionamientos del nuevo sistema de justicia a todos los oaxaqueños".
El arzobispo explicó que él ya participó en talleres, y en alusión a las diversas salidas alternas o formas de terminación anticipada para la reparación del daño, previstas en el nuevo sistema, antes de llegar a un juicio oral, que es la última etapa, Chávez Botello dijo que los ciudadanos deben aprender a solucionar muchos de sus conflictos mediante la conciliación, sin necesidad de la intervención de una autoridad superior.
"Ustedes, los representantes de los medios de información, serían puentes muy buenos para desplegar información y conocimientos de esta nueva cultura jurídica", añadió el arzobispo, luego de oficiar la misa dominical en la Catedral Metropolitana de Oaxaca.
El jefe de la iglesia católica de Oaxaca, subrayó sobre la reciente implementación del nuevo modelo de justicia, y textualmente dijo que "el paquete fue muy duro y muy pesado, casi sin poderlo aplicar por la corrupción a distintos niveles"
Agregó que es necesario preguntar a las Universidades de Oaxaca, qué tipo de herramientas están generando para cultivar y capacitar con honestidad a todas las generaciones de abogados y jueces.
