El arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, rogó ayer a Dios hacer su obra en los familiares y víctimas de la violencia, para que puedan recuperar la paz, la alegría y el gozo, durante esta Navidad.
“Pido a Dios que sientan la presencia, su fuerza y la gracia del Señor en mis hermanos que sufren a causa de todo esto”, imploró.
En la homilía de la misa dominical oficiada en la catedral de La Asunción, el mitrado deseó a los oaxaqueños una Navidad de mucha gracia, de mucha bendición y mucha paz, pero también de mucha esperanza, para que sigan luchando y salgan adelante.
Sin embargo, subrayó que como pastor religioso no puede apartarse de la realidad tan dolorosa debido a tantos hechos de violencia registrados en la ciudad de Oaxaca y en el interior del estado.
“¿Cómo puedo decir a un hermano que viva la alegría de la Navidad cuando le han asesinado a un ser querido, cuando le han quitado la vida a sangre fría a una persona que está muy unida a su corazón?, ¿Cómo puedo decirle que viva la alegría si está lleno de lágrimas sufrimiento y dolor, pues le han quitado la vida a una persona que tanto amaba”, cuestionó.
Destacó que la violencia está sucediendo en Oaxaca porque el Señor no está en el corazón de algunos hermanos, pues ya no les tiembla la mano para levantarla con un arma y disparar a otros.
“Que triste realidad, la que seguimos viviendo en la ciudad de Oaxaca y en nuestros pueblos”, lamentó.
“¿Puedo decir feliz Navidad, que haya paz, alegría, gozo y felicidad? Me van a responder todos los que han sufrido asesinatos de un ser querido, robos o violaciones, ‘mejor guarda silencio, mejor no abras la boca, porque mi Navidad no puede ser feliz con todo esto que pasa’. Qué difícil”, remarcó.
Suplicó a Dios hacer sentir la presencia, la fuerza y la gracia del Señor en los familiares y en las víctimas de la delincuencia, para poder recuperar la paz, la alegría y el gozo, que han perdido a causa del comportamiento de quienes no han sabido respetar a sus hermanos.
También pidió a Dios su misericordia para quienes no quieren aceptar que Dios los quiere diferentes.
Robo sacrílego
El arzobispo de Antequera-Oaxaca denunció que personas desconocidas robaron El Sagrario donde se encontraban las hostias sagradas, en una capilla de la ciudad de Tuxtepec.
“Es algo doloroso como iglesia, porque ahí estaba el cuerpo y la sangre de nuestro Señor”, señaló.
El religioso dijo que la sustracción sucede desgraciadamente a unos días de la celebración del nacimiento del Salvador.
