Oaxaca.- Restaurar a Oaxaca a través del esfuerzo, la oración, la verdad y la unidad de todos los ciudadanos, fue la demanda que hizo ayer el arzobispo José Luis Chávez Botello en su acostumbrada conferencia de prensa dominical.
Ante los representantes de los medios de información, el prelado subrayó su preocupación por la grave situación que aqueja a la capital del estado. "Se multiplican las expresiones de malestar y de violencia por injusticia social, corrupción e intereses", dijo.
Para el jefe de la Iglesia Católica la sociedad debe atender pronto esta enfermedad y tomar la medicina adecuada. "De cara al conflicto que estamos viviendo, es urgente el esfuerzo de todos, través del cultivo y el fortalecimiento de la oración".
Si encauzamos los diferentes trabajos, profesiones y servicios en ese sentido, agregó, ganaremos todos; si lo descuidamos, advirtió, iremos perdiendo el sentido de la vida y de humanización.
Cuatro conceptos
El arzobispo dividió en cuatro las rutas para vencer los conflictos que agobian a los oaxaqueños.
La oración, precisó, impulsa a asumir nuestra misión en la sociedad como fermento y luz; ayuda a seguir avanzando, aun en medio de dificultades, violencia y hasta de persecuciones.
En cuanto a la verdad, dijo Chávez Botello, ésta es fundamental en la vida de las personas, de la familia y de la sociedad. "Donde no hay verdad se abre la puerta a la desconfianza, al engaño, a la corrupción y a la injusticia", precisó el jerarca.
Insistió sobre la importancia de este elemento y resaltó que la verdad pide esfuerzo personal para buscarla, encontrarla y llegar a amarla, aunque esté relegada o menospreciada.
Unidad
Al referirse a la unidad, dejó en claro que ésta es donde mejor se curan las heridas y resentimientos, donde se derriban prejuicios y los problemas se solucionan más rápido. "Es tierra fértil para la amistad, la seguridad y la superación".
El arzobispo llamo a los oaxaqueños a apostar al bien común, porque es el conjunto de condiciones que permiten a cada persona, familia y sociedad, conseguir más fácilmente su superación y realización.
Tiene su cimiento, dijo, en la misma naturaleza humana y siempre está orientada al bien y progreso de las personas y brinda prioridad al bien de todo el cuerpo social.
Es urgente el esfuerzo de todos, través del cultivo y el fortalecimiento de la oración".
José Luis Chávez Botello
Arzobispo de Oaxaca
