El arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, llamó ayer a las autoridades electas por el régimen de usos y costumbres, que asumieron el cargo el primer día del año, a servir a sus pueblos y no causar daño a sus habitantes.
“Dios los ha elegido, a través de sus habitantes, para servir y cuidar, más no para causar daño”, asentó.
Durante la homilía de la misa dominical oficiada en la catedral de Nuestra Señora de la Asunción, el mitrado sostuvo que el cargo conferido no es para causar divisiones, sino con el fin de alcanzar la comunión y unión como comunidad.
“Deben ser promotores de paz, justicia, de fraternidad y de solidaridad”, instó.
Por eso, subrayó que quienes no cuentan con ese espíritu y se mueven por la ambición del poder y del dinero, no llegarán a ser buenos gobernantes.
“Eso no motiva a ser buenos, deben de buscar cosas más profundas que esa ambición de poder y dinero”, señaló.
De esta manera destacó que en los municipios donde gobiernan no se podrá vivir la justicia y la paz, si las autoridades son movidas por la ambición y el poder.
"Sé que los que fueron elegidos son personas de bien, por eso les pido que no se echen a perder, porque queremos que sigan siendo personas de bien y servidores en la comunidad.
También, convocó a los pobladores de municipios con conflictos postelectorales a sentarse y dialogar por el bien de su pueblo, porque la división y el pleito nada trae de bueno.
“Se lo pido a Dios, para que entre todos busquemos la paz y la armonía en Oaxaca. Que Dios bendiga a los pueblos y a sus autoridades”, agregó.
Visitar el Sagrario
Durante el sermón, en la víspera de la fiesta de la Epifanía del Señor, el arzobispo pidió igualmente ir al encuentro del Dios niño, el salvador de todos los hombres y de todos los pueblos, el rey de reyes, el señor de señores, en el pan consagrado del Sagrario de la catedral.
“Que la luz del señor los ilumine y sean guiados hacia donde está el rey, el Dios, el hombre, para que contemple al Dios niño, aunque sea por unos minutos”, demandó.
