SAN BARTOLO COYOTEPEC, Oax.- El arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos convocó ayer a los católicos a imitar a María para ser buenos samaritanos con el prójimo y así descubrir en ellos el rostro de Jesús.
“Ella que es nuestra madre, nos tiene que enseñar a descubrir el rostro de su hijo en el hermano”, afirmó durante la homilía de la misa que ofició en la Casa Comunal, para conmemorar el 48 aniversario de la fundación del grupo apostólico Pequeños Hermanos de María.
Ante cientos de fieles de Oaxaca y de diferentes estados del país, el pastor religioso sostuvo que María representa un modelo de servicio y de atención porque vivió siempre como una samaritana para cumplir la voluntad de Dios.
“Siempre decía que sí, porque era la sierva del Señor, la esclava del Señor”, asentó.
Por eso, pidió acudir a ella y pedir su intercesión para que se alcance la gracia y poder ser capaces de mirar el rostro de su hijo en cada uno de sus hermanos.
“¿Cuántas veces han sido samaritanos?, ¿han podido ver las necesidades del prójimo?, ¿han sido sido sensibles al dolor, al sufrimiento, a las carencias, a las desilusiones, a las desesperanzas y ahí atender al prójimo con un corazón misericordioso? Si así ha sido, han podido descubrir el rostro de nuestro Señor, porque te has desprendido de tu tiempo, de tus bienes, para compartir como un samaritano”, asentó.
Indiferencia dañina
Pero –anotó–, si no han querido ver al Señor en el hermano que está tirado en la banqueta y han seguido su camino, si no han querido ver al vecino que necesita ayuda, “entonces tienen que pedir perdón, porque han dejado de ser samaritanos”.
Incluso, subrayó que algunos sacerdotes también necesitan pedir perdón por no ser samaritanos, ni siquiera para escuchar.
“A veces nos vienen a buscar en más de una ocasión para hablar con nosotros y decimos ‘estoy muy ocupado, no tengo tiempo, voy a salir a una comunidad, no tengo tiempo, no te puedo escuchar’. Hemos dejado de ser samaritanos, porque no damos el tiempo para encontrar al Señor en el rostro de los hermanos”, apuntó.
Ante esto, llamó a los integrantes del grupo apostólico Pequeños Hermanos de María a dar testimonio de vivencia de humildad y sencillez como lo hizo la madre del Señor, dejando atrás la vanidad, el orgullo y la soberbia.
La madre de Dios, modelo
“No pierdan esa pequeñez e imiten a la Virgen María, es el modelo de pequeñez la Madre de Dios. Estén al pendiente de las necesidades de los miembros del movimiento, vibren con los sentimientos del otro, unan sus sentimientos de dolor, sufrimiento y tristeza, compartan entre su pobreza lo que hace falta con hermanos”, demandó.
Vázquez Villalobos dijo que quienes pertenecen a los grupos apostólicos a vivir cristianamente la fe, a dar testimonio y hacer vida el Evangelio.
“Tienen que vivir el mandato divino, las bienaventuranzas, tienen que ser samaritanos en todo momento, tienen que ser muy cristianos, tienen que reflejar en su vida que están marcados con el signo de cristianos, se tienen que distinguir, pero no por la presunción, sino en el silencio, como vivió María”, asentó.
