Pasar al contenido principal
x

Pastores, no príncipes piden a obispos

Foto(s): Cortesía
Octavio Vélez Ascencio

El nuncio apostólico, Franco Coppola, pidió ayer a obispos y sacerdotes dar la vida por sus ovejas y estar cercanos de los más débiles y de los pobres.


“No se sientan un príncipe, sino verdaderos pastores”, asentó, durante la homilía de la misa de imposición del palio al arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, en la catedral de La Asunción.


El representante del Vaticano, hizo suyas las palabras del Papa Francisco y sostuvo que el obispo está llamado a tener las características del Buen Pastor y a hacer suyo el corazón del sacerdocio, o sea, la ofrenda de la vida.


“Por lo tanto, no vive para sí mismo, sino que tiende con los obispos a dar vida a las ovejas, en particular a los más débiles y en peligro”, señaló.


Convocó a tener gestos y palabras de especial consuelo para aquellos que experimentan marginalidad y degrado.


“¿Con quiénes están más? ¿Con los que vienen a la misa, comulgan y son buenos cristianos? ¿O con los demás débiles, con los que están lejos o con los que tienen enfermedades materiales y espirituales?”, cuestionó.


Ante el arzobispo emérito de Antequera-Oaxaca, José Luis Chávez Botello y el obispo emérito de la Diócesis de Tehuantepec, Arturo Lona Reyes, expuso también que el obispo como sucesor de los apóstoles requiere ser un hombre de oración.


“Este es el pastor que reza, uno que tiene el valor de discutir con Dios por su rebaño. Nunca satisfecho”, añadió.


En presencia también de los obispos de las diócesis de Huautla y Tuxtepec, José Armando Álvarez Cano y José Alberto González Juárez, así como del obispo electo y del administrador de la Diócesis de Tehuantepec, Crispín Ojeda Márquez y Lucio Santiago Santigo, subrayó que el obispo necesita ir a proclamar el Evangelio, porque no se anuncia sentado sino por el camino.


“El obispo no vive en la oficina como un director de empresa, sino entre la gente, por los caminos del mundo, como Jesús”, indicó.


A la vez, resaltó que el obispo está llamado a mantener unidad, a cimentar la comunión.


“La Iglesia necesita unión, no solistas fuera del coro o líderes de batallas personales. El obispo no sale en los periódicos, ni sufre por falta de protagonismo”, recalcó.


De igual manera, llamó a los obispos y sacerdotes a huir del clericalismo por ser una manera anómala de entender la autoridad en la Iglesia y en ocasiones, han generado conductas de abuso.


“Muéstrense como hombres pobres de bienes y ricos de relaciones, nunca duros y antipáticos, sino afables, pacientes, simples y abiertos”, citó.


También convocó a los obispos y a los sacerdotes a preocuparse por algunas realidades en especial, como las familias, los seminarios, los jóvenes y los pobres.


Ante esto, el nuncio requirió dedicar más tiempo y energía en los pobres, sin temor llegar a las periferias humanas y existenciales de sus diócesis y parroquias.


“No se queden en su catedral, vayan, caminen, hasta los últimos rincones de sus diócesis y de sus parroquias, para ser verdaderos padres y pastores”, terminó.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.