Pasar al contenido principal
x

Ofrece eucaristía por Oaxaca, obispo de La Paz

Foto(s): Cortesía
Octavio Vélez Ascencio

En la celebración del 25 aniversario de su ordenación episcopal, el obispo de la Diócesis de La Paz, Miguel Ángel Alba Díaz, agradeció ayer al pueblo católico de Oaxaca por las atenciones brindadas durante su ejercicio episcopal en estas tierras.


“Gracias por todo ese cariño. Oaxaca no ha salido de mi corazón, ni yo he salido del corazón de los oaxaqueños”, asentó.



En la homilía de la misa oficiada en la Catedral de Nuestra Señora de la Paz, transmitida en redes sociales, el exobispo auxiliar de la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca expuso que su designación por el papa Juan Pablo Segundo, el 10 de junio de 1995, fue una sorpresa para él porque nunca ambicionó ser obispo, sino solamente servir al Señor como sacerdote.


Explicó que en el encuentro, el nuncio Prigione dio a conocer la decisión del papa Juan Pablo Segundo para ser obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca.


“Me dice: ‘el santo padre quiere que vaya a Oaxaca’, pero también me habló de la situación de la iglesia, dividida, polarizada, una iglesia donde unos aceptaban al arzobispo (Héctor González Martínez) y otros eran fieles al arzobispo emérito (Bartolomé Carrasco Briseño); de fieles laicos confrontados y de una diócesis que parecía ingobernable. También me habló de la problemática social, de los pueblos indígenas, de los conflictos por la tierra y de todas esas cosas”, asentó.



Detalló que en su ordenación como obispo, el 25 de julio de ese mismo año, en el auditorio Cerro del Fortín, se percató de la existencia de la división en la iglesia.


“Fue muy emotiva, en un auditorio con más de 15 mil personas presentes y un buen número de obispos, sacerdotes y seminaristas de Oaxaca y Monterrey, pero desde ese momento comencé a sentir la división, pues mientras la orquesta indígena tocaba la entrada de la misa oaxaqueña, empezaron a surgir voces a coro que decían: ‘queremos más obispos al lado de los pobres’. El grito se hizo más y más intenso, incluso muchos regiomontanos se asustaron”, contó.



“No quise que sintieran que era de un bando de otro bando, quise ser obispo para todos, quise ser parte de la solución, no del problema”, culminó.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.