El nacimiento de Jesús Niño interpela y llama a todos a dejar los engaños de lo efímero para ir a lo esencial, a renunciar a las pretensiones insaciables y a abandonar las insatisfacciones permanentes y la tristeza, afirmó el obispo de la Prelatura Mixe de María Auxiliador, Salvador Murguía Villalobos
“Nos hará bien dejar estas cosas para encontrar de nuevo en la sencillez del Niño Dios, la paz, la alegría, el sentido luminoso de la vida”, asentó.
El religioso expuso que resulta importante dejarse interpelar por el Niño en el pesebre, pero también dejarse interpelar por los de hoy, principalmente de quienes no están recostados en una cuna, ni acariciados por el afecto de una madre, ni de un padre.
“Son los que yacen en los escuálidos pesebres donde se devora su dignidad, en las aceras de una gran ciudad, en el fondo de una barcaza o en un camión repleto de migrantes”, anotó.
También, subrayó que es necesario dejarse interpelar por los niños a quienes no se les deja nacer, por quienes lloran porque nadie les sacia su hambre y por quienes no tienen juguetes en sus manos, sino armas.
“Me siento como ese niño que sueña, que siempre sueña. No quiero dejar que pase la Navidad delante de mis ojos dormidos. No quiero que pase sin cambiarme el alma, porque espero tantas cosas de Dios, que no desesperó”, finalizó.
