El recorrido de NOTICIAS inició a las 18:34 horas, en el templo de San Francisco, donde una vez expuesto el Santísimo, fue resguardado en la pequeña capilla lateral en una réplica en madera del Arca de la Alianza, en medio de rezos y oraciones. Ante la ingenua mirada de una pequeña niña, que sorprendida preguntaba a su abuela: “¿Por qué lo dejan ahí, ¿Dios se queda aquí?”.
Continúo por la iglesia de La Defensa y San Agustín, ya cerca del corazón de la ciudad, donde los sacerdotes, después de misa, explicaban a la importancia de recordar la pasión, muerte y resurrección del Señor. “Contemplemos el Viernes Santo a la luz de la Pascua victoriosa, para aprender que todo sufrimiento debe ser aceptado e interpretado en la perspectiva de la resurrección gloriosa y, sobre todo para encontrarnos con Cristo que nos amó y se entregó por nosotros”.
Siguió, ya en el primer cuadro de la ciudad, por el templo de la Compañía y la Catedral, donde el arzobispo de la Verde Antequera ofreció una misa y se exhibieron los estandartes y relicarios del Santísimo Rosario, que pertenecen a las cofradías y conservan algunas familias como parte de su patrimonio familiar. Símbolos de la fe del pueblo oaxaqueño y continuación de una remota tradición novohispana.
Los oaxaqueños realizaron el recorrido de este Jueves Santo con absoluta devoción. FOTO: Emilio Morales Pacheco
La vendimia
En el centro de la ciudad, la celebración religiosa adquiere también una connotación pagada, toda vez que en los alrededores la vendimia de globos, matracas, artesanías, ropa, bisutería y la presencia de grupos musicales, contrastan con la espiritualidad de la grey católica.
En el mismo atrio de la Catedral una par de músicos folclóricos ofrecen un concierto, en tanto en la Alameda de León un grupo musical y un show de payasos, disputan la atención de turistas nacionales y extranjeros.
–Sí, hijo ahorita te compró el juguete, pero primero ¿qué?
–La iglesia.
–Exacto, primero la iglesia.
El itinerario determinado debería concluir en los templos de San Cosme y San Damián, y, por último, el templo de San Felipe Neri, inmuebles religiosos representativos de la vieja Antequera, sin embargo éste última mantuvo sus puertas cerradas, por lo que los católicos optaron por visitar la basílica menor de la Soledad.
La visita a las Siete Casas inició temprano, a las 16:00 horas muchas familias atestaban ya los templos de la ciudad, para refrendar su fe católica.
