En pequeño Juan esta feliz: por primera vez conocerá el mar. En la terminal de Autobuses de Oriente (ADO), que se ubica en el barrio de Jalatlaco, el niño de 10 años de edad no deja de mover las piernas y sacudir los brazos mientras resguarda de maleta de viaje, tirada a sus pies.
-¿Ya va a salir el autobús? Inquiere de vez en cuando a sus padres, que matan el tiempo platicando es espera del anuncio de salida.
El reloj electrónico de la terminal de autobuses marca las 10:05 horas, aunque Juan y sus padres han llegado hace más de 25 minutos.
-¿Cómo te imaginas el mar?
-Grande, muy grande.
-¿Sabes nadar?
-Un poquito, pero mi papá me va a enseñar.
Con un brillo especial en los ojos, señala que esta es la primera vez que su familia saldrá de vacaciones. “Vamos a Puerto Escondido, a ver el mar. Por eso me compraron mi traje de baño y un salvavidas”.
De vez en cuando los padres de Juan miran de reojo a su vástago, que detiene por minutos su impaciencia para compartir su emoción por el viaje.
En las ventanillas donde se expenden los boletos, una veintena de personas se encuentra formada para adquirir su pasaje. Unos a la capital del país, otros a diversos destinos turísticos, Huatulco y Puerto Escondido, entre ellos, y, unos más, a Tuxtla Gutiérrez, Tapachula y San Cristóbal de las Casas, así como Jalapa y Veracruz.
Un señor observa su reloj de pulsera, hace cuentas y decide la hora que desea partir para llegar a su destino. “A las 6 está bien”.
Una voz en off anuncia: El grupo ADO anuncia su salida de las 10:20 horas con destino a la Ciudad de México, Pasajeros con destino a la Ciudad de México, con horario de 10:20 horas, favor de abordar el autobús número … por la puerta...”.
Inmediatamente se crea una larga fila ante la puerta señalada para abordar el autobús, que ya espera en la zona de abordar.
Turistas viajan a la capital del país y los destinos de playa de Oaxaca.
Por un momento Juan ha dejado de prestar atención a los autobuses que se estacionan frente a los grandes ventanales de vidrio, para presumir que se ha portado bien y está estudiando para poder ir de vacaciones.
-Bueno, también veo tele, pero poquito.
El padre de Juan, empleado de una empresa privada, comenta que la situación económica en general no es muy buena para viajar o tomar vacaciones, “pero hay que hacer un esfuerzo para cumplir con los niños”.
“Desde hace tiempo Juan quería conocer el mar y bueno, mi esposa y yo nos pusimos a ahorra para poder ir a Puerto Escondido, sólo por tres días porque sí es buen dinero el que se gasta, pero todo sea por nuestro hijo. De hecho nosotros somos católicos y no acostumbramos salir en esta temporada, pero no hay más días de los cuales disponer y por eso nos decidimos”.
La alta afluencia turística tanto a la ciudad de Oaxaca de Juárez como a los destinos turísticos de la entidad, provocó que las distintas empresas camioneras que prestan servicios aumentarán el número de sus corridas. A la Ciudad de México se pueden encontrar viajes casi cada media hora y las corridas a Puerto Escondido y Huatulco también se incrementaron.
Nuevamente lo voz en off: pasajeros con destino a Puerto Escondido, con horario de salida de las 10:30 horas, favor de abordar el autobús …, por la puerta…
- “Ése es, ése es, vamos, vamos”. Urge el pequeño Juan a sus padres, al tiempo que recoge su maleta del piso y echa a correr a la fila que se empieza a formar, tras la puerta de cristal.
