En la catedral de la Asunción, el nuncio apostólico Franco Coppola impondrá este lunes el palio al arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, a cinco meses de su toma de posesión.
El pastor de la Iglesia Católica oaxaqueña recibió este ornamento religioso de manos del papa Francisco, el 29 de junio pasado, en la festividad de los santos apóstoles Pedro y Pablo, en El Vaticano, pero no le fue impuesto ante la modificación de las disposiciones litúrgicas ordenadas por el propio obispo de Roma, que se aplican desde el 2015.
El rito
Conforme al nuevo uso litúrgico, al inicio de la misa de imposición del palio, una procesión de entrada, encabezada por el arzobispo Vásquez Villalobos, ingresará a la Catedral –al lado de un diácono, quien llevará el palio– y la concluirá el nuncio apostólico.
Después de besar el altar, incensar el altar mayor y hacer la señal de la cruz, el nuncio apostólico se sentará en una silla especial, hasta donde se acercará el arzobispo Vázquez Villalobos, para arrodillarse ante él y hacer la profesión de fe y el juramento.
Posteriormente, llevará el palio al nuncio apostólico para que se lo imponga sobre los hombros del arzobispo Vázquez Villalobos, se pondrá de pie y se dirigirá al altar mayor para seguir la misa como de costumbre.
El palio
Es un ornamento litúrgico de honor y de jurisdicción, símbolo de la oveja perdida y del Buen Pastor que da la vida por su rebaño, constituido en su forma actual por una faja de lana blanca ancha, de entre cuatro y centros centímetros, adornada por seis cruces y dos orlas de seda negra, cuyas extremidades se apoyan sobre el pecho y sobre los hombros del arzobispo.
El palio está confeccionado con la lana de dos corderos blancos criados por las religiosas del convento romano de San Lorenzo en Panisperna, que luego es ofrecida al papa por los religiosos de la Orden de los Canónigos Regulares Lateranenses, que sirven en la Basílica de Santa Inés Extramuros.
Esta indumentaria religiosa es símbolo de la unidad que vincula a los pastores de las iglesias particulares con el sucesor de Pedro, el papa, pero también, la comunión con la Iglesia universal, pero no como un símbolo de privilegio, sino una responsabilidad, ya que el arzobispo deberá estar pendiente de la provincia eclesiástica, no en cuanto al gobierno de las diócesis sufragáneas, sino para impulsar a los obispos en el trabajo pastoral de las diócesis encomendadas.
¿Cuándo se usa el palio?
Según el Pontifical Romano, el palio puede usarse en la festividad de la Natividad de Jesucristo, San Esteban Promártir, San Juan Apóstol y Evangelista, Circuncisión del Señor, Epifanía del Señor, Domingo de Ramos, Jueves Santo, Sábado Santo, Domingo de Resurrección, Ascensión del Señor, Domingo de Pentecostés, Corpus Cristi, Purificación, Anunciación, Asunción, Natividad e Inmaculada Concepción de la Virgen, Natividad de San Juan Bautista, San José, Todos los Santos, dedicación de las iglesias, principales festividades de la Iglesia propia, ordenación de nuevos clérigos, consagración de obispos, abades y vírgenes y día del aniversario de la propia consagración episcopal.
Un compromiso con el papa: arzobispo
“¡Qué bueno es Dios conmigo!, le doy gracias por todo el amor que manifiesta a mi persona, a pesar de mi indignidad”, escribió el arzobispo Vázquez Villalobos, después de recibir el palio de manos del papa Francisco en El Vaticano, en un mensaje dirigido a los fieles.
Subrayó que en el palio ve y “siente el compromiso firme y serio de estar unido en todo momento al Papa Francisco” y con esto, trabajar por la unidad de toda la Iglesia.
“Esto me compromete a fomentar la fraternidad y comunión con mis hermanos obispos de la Provincia de Oaxaca”, afirmó.
