El arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos lamentó que los festejos de los Lunes del Cerro se hayan suspendido por la pandemia del coronavirus.
“Como en otros años, miles y miles de personas estarían aquí”, asentó.
En la misa oficiada en el oratorio episcopal, el pastor religioso expuso que la ciudad de Oaxaca estaría colmada por turistas nacionales y extranjeros para contemplar, gozas y disfrutar el folclor y la alegría del pueblo de las ocho regiones.
“Si estuviéramos en los tiempos que vivíamos antes, habría un fiestón en Oaxaca”, señaló.
Desafortunadamente –asentó–, ahora no es posible por el coronavirus, pero hay que alegrarse por saber que ustedes se están cuidando, porque al cuidarse ustedes, me cuidan a mí y cuidan a todos.
De esta manera, destacó que el cuidado permitirá tener la fiesta en el Cerro del Fortín el otro año y así se podrán ver otra vez las calles colmadas de personas, con música, cohetes, baile y la alegría de los oaxaqueños.
“Ahora no podemos, el otro año, si Dios quiere; cuidémonos, esa debe ser la alegría”, añadió.
Reconoció que el confinamiento y el uso del cubrebocas han provocado fastidio en muchas personas por el largo periodo de tiempo.
“A lo mejor ya estamos hartos y nos tapamos los oídos otra vez cuando nos hablan del confinamiento y del cubrebocas, y cuando nos dicen: no salgan a la calle, sólo cuando lo necesitan. Yo también lo sé, a mí también me dicen eso, porque si me llego a contagiar, pelo gallo. Vámonos cuidando todos, un día y otro día. Lo importante, es amar la vida de uno y del otro. Cuidémonos juntos, esa es la alegría”, señaló.
Vázquez Villalobos dijo que si se reduce el número de contagios, originará como consecuencia el descenso de fallecimientos, y así se podrá llegar a la otra orilla.
“Hay preocupaciones, pero Dios nos va a sacar adelante, hay que seguirnos cuidando, hay que acostumbrarse a traer cubrebocas, a mantener las limpias, pero también hay que aprender a ser solidarios. Los que tienen más bienes, ojalá tengan un espíritu generoso”, finalizó.
