El arzobispo José Luis Chavez Botello, reconoció que "en Oaxaca la justicia social se encuentra muy débil y, en su deterioro, han contribuido cacicazgos políticos y económicos".
Pero más allá de lamentos, es necesario "reflexionar y preguntarnos qué estamos haciendo como sociedad para vivir en mejores condiciones", consideró el jerarca de la Iglesia Católica en su acostumbrada conferencia de prensa dominical.
Luego de perfilar un bosquejo de la compleja realidad que vive el país, pero particularmente Oaxaca, monseñor Chávez reconoció que "autoridades y sociedad estamos perdiendo el rumbo".
Por ello, el arzobispo de Oaxaca hizo un llamado urgente a políticos, educadores, sacerdotes, periodistas, empresarios, universitarios y sobre todo, a las madres de familia, a cerrar filas e integrar un gran frente para retomar el rumbo correcto.
Adelantó su felicitación a todas las Madres de Oaxaca, con motivo de su Día, y las llamó a sumarse a contribuir para construir una sociedad más justa y desarrollada.
"¡Madres, las necesitamos!". Es fundamental la participación de todas madres de México para inyectar a Dios en el corazón de sus hijos, advirtió en voz alta el arzobispo de Oaxaca.
Chávez Botello reconoció que muchas son las madres mexicanas que han renunciado a la maternidad. Es decir, "han perdido el control sobre sus hijos".
MADRES, FARO DE LUZ
Para el arzobispo, "las madres nos muestran que la mujer puede aportar mucho para humanizar nuestra sociedad con su participación activa en diferentes campos y servicios"
"Las madres nos muestran que amar es creer en serio en los demás, hacer el bien y servir sin esperar recompensa. Ello no impide la superación y trabajo de las madres fuera del hogar".
A la luz del 10 de Mayo, Día de las Madres, anunció que el próximo viernes 12 de mayo, la Diócesis de Oaxaca peregrina al Atoyac.
En esa misma fecha el papa Francisco también peregrina a Fátima para celebrar, el sábado 13, los cien años de las apariciones de la Santísima Virgen.
"Una semana mariana para que, junto con las mamás, centremos los ojos y el corazón en la Santísima Virgen, Madre de Dios y madre nuestra", consideró.
