El arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos convocó ayer a los católicos a no lavarse las manos como Poncio Pilato y corregirse en lo personal, en lo familiar y en lo comunitario, porque solamente así se podrá terminar con esta sociedad contaminada.
“Empecemos por uno, no por la otra persona”, pidió, durante la homilía de la misa dominical celebrada en la catedral de La Asunción.
El pastor religioso sostuvo que esta sociedad se contaminó porque se perdieron muchas cosas buenos por descuidos, “pues ya nos da lo mismo hacer, que no hacer, ya nos da lo mismo, lo malo”.
“Ya muchas cosas que antes decíamos, no era tan buenas, ahora son muy buenas, porque nos hemos dado eso permiso de decir, que lo que antes era malo, ahora es bueno”, añadió.
Algo ha pasado entre nosotros –asentó–, “como personas, como hijos de Dios, como sociedad, algo no hemos hecho bien, porque nos lavamos las manos como Pilato”.
Ante decenas de fieles, muchos de ellos, turistas nacionales, subrayó que muchos no reconocen su culpa, “diciendo yo si he hecho las cosas bien, otros son los malos, los que andan asesinando, los que andan en el narcotráfico, los gobernantes que se han servido con la cuchara grande”, porque “nosotros somos buenos, incluso cuando entramos en el ambiente familiar, seguimos siendo buenos”.
“Pero, si somos sinceros, tal vez descubramos que muchas cosas se han podrido, como las relaciones de amor, de fidelidad, de respeto, de valorarse como esposos, como las obligaciones y responsabilidades de los papás con los hijos, o la obediencia, el respeto, la docilidad de los hijos a sus padres”, señaló.
Por eso, Vázquez Villalobos dijo que ahora se tiene temor de salir a la calle, pues “nos esculcamos a cada rato para ver si no nos han volado (robado) algo de lo que traemos, porque las cosas están muy apretadas”.
“Si hubiéramos cuidado el respeto y los valores, no tendríamos miedo. Por eso, debemos corregirnos en lo personal, familiar y en lo comunitario, empezando por uno, no por la otra persona”, terminó.
