Con un año jubilar concedido por el Papa Francisco, la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca iniciará el próximo domingo la celebración de los 400 años de la presencia de la imagen de Nuestra Señora de la Soledad, la patrona de Oaxaca.
“En todos estos años nos ha estado bendiciendo y ahora nos toca a nosotros agradecer esa intercesión ante su hijo”, afirmó el arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos.
En conferencia de prensa ofrecida con el vicario general, Francisco Reyes Cervantes, y el rector de la Basílica de Nuestra Señora de la Soledad, Nicolás Ramírez García, el religioso dijo que la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca solicitó al papa Francisco su autorización para celebrar el año jubilar por tan grande acontecimiento y éste concedió la gracia.
“Es un inmenso gozo por lo que vamos a vivir los que profesamos la fe católica, los que buscamos en esta bendita imagen la intercesión de la madre de Dios”, anotó.
Explicó que el año jubilar comenzará el domingo con la apertura de la puerta santa en la Catedral de la Asunción.
“Viviremos con gratitud un año santo por los 400 años de la presencia de nuestra señora en Oaxaca”, remarcó.
Detalló que otra puerta santa se instalará el día de la festividad, el miércoles venidero en la Basílica Menor de Nuestra Señora de la Soledad.
“Lo haremos con gozo y alegría”, reiteró.
Dijo que el día de la festividad se abrirán otras puertas santas en un templo de los 16 decanatos, para unir a la iglesia diocesana.
Pidió a Dios su iluminación e inspiración para estar a la altura y hacer una gran celebración.
Mientras tanto, el vicario general de la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca, Francisco Reyes Ochoa dijo que la iglesia diocesana quiere agradecer a Dios la presencia maternal de Nuestra Señora de la Soledad al pie de la cruz durante 400 años, “acompañando al pueblo en su sufrimiento y animando sus esperanzas”.
Destacó que el año jubilar no se trata de una simple fiesta en honor a la virgen, porque la iglesia diocesana pretende renovar su compromiso de seguir a su hijo, Jesús.
Apuntó que el año jubilar implica un tiempo de gracia y bendiciones en medio de una realidad difícil en Oaxaca y México.
