Oaxaca.- "El padre Franco es inocente", aseguraron ayer agentes de Pastoral y fieles de la Parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles y de Los Siete Príncipes, congregados en el Juzgado Cuarto Penal del Centro.
Ello, minutos antes de que ese tribunal otorgara su libertad al sacerdote Carlos Franco Pérez Méndez, al no hallar elementos para imputarle el delito de violación equiparada en agravio de un joven de 19 años.
Avalamos la conducta del sacerdote Carlos Franco, porque convivió con nosotros no un mes, sino ocho años como responsable de la parroquia, resaltó Hortencia Guzmán García, coordinadora de la parroquia de nuestra Señora de los Ángeles y los Siete Príncipes.
El joven Abraham Yahir, recordó que colaboró como acólito de los 14 a los 18 años y jamás recibí una propuesta indecorosa del sacerdote Pérez Méndez.
Por el contrario, siempre me distinguió con su amistad y me decía con frecuencia que le echara ganas para que fuera un ciudadano de bien a la sociedad.
A ello se sumó Dulce María Verónica Matías García. Mis hijos estuvieron en la Catequesis cuatro años y conocieron bien al padre Franco. Nunca observaron algo algo anormal en el sacerdote, por ello no extraña que la acusación que hoy pesa contra su persona.
Para las madres de familia, el presbítero Carlos Franco Pérez Méndez, tuvo una fructífera labor pastoral como responsable de la parroquia durante ocho años.
Organizó a los niños, a los jóvenes y a las personas de la tercera edad, en tareas pastorales.
Fueron ocho años de arduo trabajo y una constante convivencia. Fue la época en que más participaron niños y jóvenes como acólitos, grupos de coro en la comunidades que confirman la parroquia, dijo el representante de pastoral social Ramón Vasquez Ojeda.
Testimonio de ello, existe en la comunidad del Espíritu Santo, y Corpus Cristi (Colonia El Arenal), El Señor de la Resurrección ( colonia Fernando Gómez Sandoval), Natividad del Niño Jesús ( colonia José Vasconcelos), Nuestra Señora de la Candelaria ( Agencia municipal Cinco Señores), Nuestra Señora de Belén ( Barrio de la Noria), la Santísima Trinidad ( Trinidad de las Huertas) y la cabecera parroquial (Nuestra Señora de los Ángeles y de los Siete Príncipes).
En opinión de los agentes de Pastoral, el sacerdote Franco, al ser nombrado responsable de la Catedral Metropolitana de Oaxaca, seguramente descubrió que algunas personas que laboraban en ese lugar gozaban de ciertos privilegios. Seguramente afectó intereses y por ello, le fabricaron la denuncia por la que se encuentra a disposición del Juzgado Cuarto Penal del fuero común.
