SANTO DOMINGO TEHUANTEPEC, Oax.- En un ambiente festivo y de fe, decenas de fieles recibieron anoche en esta municipalidad al obispo electo de la Diócesis de Tehuantepec, Crispín Ojeda Márquez, que llegó para tomar hoy posesión de su nueva sede.
Ante la algarabía de la multitud, el aún obispo auxiliar de la Arquidiócesis de México descendió del vehículo en que se desplazaba con el nuncio apostólico del Vaticano, Franco Coppola y el arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, en la esquina de las calles 5 de Mayo y Ferrocarril, casi frente al Palacio Municipal, para recibir la acogida de sus nuevas ovejas, entre porras, vivas, aplausos, cohetes y las notas de La Pachanga Juchiteca, interpretada por una banda de música.
Junto con sus acompañantes, el administrador de la Diócesis de Tehuantepec, Lucio Santiago Santiago, el rector de la catedral, Gildardo Aguilar Zárate y otros sacerdotes, Ojeda Márquez caminó después por las calles –algunas con casas derruidas por el terremoto del 2017–, rumbo al obispado, su nueva casa, donde otras decenas de fieles le dieron la bienvenida ruidosamente.
Profunda fe en Jesucristo
Al pie de la catedral, Ojeda Márquez agradeció a los fieles la bienvenida y la recepción tan calurosa y subrayó que su profusa participación muestra su profunda fe en el único y verdadero pastor, Jesucristo.
“Yo soy solamente un signo, un instrumento”, asentó.
Además, pidió a los fieles que así como el terremoto del año pasado modificó su vida ordinaria, el cambio de pastor en la Diócesis de Tehuantepec sea también motivo de cambio y transformación en las familias y en la sociedad.
“Nuestra fe en Jesucristo puede transformar nuestras tristezas en alegrías, nuestras penas en gozos”,
Designación, interés del papa
A su vez, el nuncio apostólico Franco Coppola agradeció también la recepción y destacó que la designación del nuevo obispo de la Diócesis de Tehuantepec fue de un gran interés para el papa Francisco.
“Desde que se enteró de la tragedia, siempre manifestó su intención para proveer inmediatamente de un nuevo obispo a esta diócesis para que volviera a tener un pastor y un padre”, señaló.
De esta manera, resaltó que Ojeda Márquez se convierte así en un signo de la presencia de Jesucristo entre los fieles, pues siempre tratará de hacer presente su amor por ellos.
Pueblo de fe y amor a Dios
Por otra parte, el arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos dijo que el multitudinario recibimiento del nuevo obispo es un signo más de la profunda fe y gran amor a Dios del pueblo de Oaxaca.
“Muchas gracias por manifestar su alegría y gozo, porque Dios les ha enviado la presencia del Señor a través de su obispo”, anotó.
Y suplicó orar mucho por el nuevo obispo Ojeda Márquez, para que sea un gran pastor en este pueblo.
En representación de los fieles, José Hugo Toledo Coronel leyó un acróstico de su inspiración con las letras iniciales del nombre del obispo Ojeda Márquez, para darle la bienvenida.
Ora ante el Santísimo
Después de la recepción, el nuevo obispo de la Diócesis de Tehuantepec, al lado del nuncio apostólico y del arzobispo de Antequera-Oaxaca, así como de sacerdotes, ingresó a la catedral, donde fue esperado por más fieles.
Al llegar a la capilla donde se venera el Santísimo Sacramento se arrodilló para hacer sus primeras oraciones en su nueva sede.
Después, salió e ingresó con sus acompañantes al obispado para hospedarse.
