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El primer domingo de adviento: ¿qué es y cómo celebrarlo?

Según indica el calendario litúrgico este domingo primero de diciembre da inicio el adviento 2024.
Foto(s): Cortesía
Redacción

¿Qué es el Adviento?

 

El Adviento es un tiempo especial en la vida de la Iglesia Católica. Su nombre viene del latín ad-venio, que significa "venir" o "llegar". Se trata de las cuatro semanas antes de la Navidad, y es un período para prepararte espiritualmente para la venida de Jesús. Este tiempo comienza el domingo más cercano al 30 de noviembre, día de San Andrés Apóstol.

 

Al respecto la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso explica que el adviento se divide en dos partes, de dos semanas cada una.

 

Las primeras dos semanas te invitan a reflexionar sobre la venida final del Señor, cuando Él regrese al final de los tiempos.

 

Las siguientes dos semanas te llevan a meditar sobre el nacimiento de Jesús, ese momento único en que Dios se hizo hombre y cambió la historia.

Corona de adviento 

 

Seguramente las has visto en supermercados o entre las decoraciones navideñas, pero este círculo de ramas verdes, decorado con un listón rojo y cuatro velas, es más que un adorno. Cada domingo, al encender una vela, recuerdas el camino hacia la luz que trae Cristo a tu vida.

 

El color verde simboliza la esperanza, el rojo el amor, y las velas encendidas representan la fe que ilumina el mundo. Además, durante este tiempo, los templos se visten de morado, un color que nos habla de preparación y penitencia.

 

Tiempo de preparación 

 

De acuerdo a la Biblia, indica que los fieles se preparan de acuerdo al evangelio de Lucas:

 

Primera semana Lucas 1, 28-38: Limpia tu interior. Este primer paso invita a reflexionar sobre aquellas actitudes y acciones que nos alejan de Dios. A través de la confesión, es posible renovar el alma y empezar de nuevo con propósito.

Segunda semana Lucas 1, 39-56: Ordena tus prioridades. Piensa en qué es lo más importante en tu vida y organiza tus días para que reflejen tu fe y tus valores.

Tercera semana Lucas 2, 1-7: Adorna tu alma. Llénala de virtudes como la generosidad, el perdón y la amabilidad.

Cuarta semana Lucas 2, 8-19: Vive la alegría. Permite que la paz y el amor de Dios te llenen, compartiéndolos con quienes te rodean.

 

Para creyentes y no creyentes la reflexión y la alegría son buenos propósitos que se pueden tomar en cuenta y que aportan beneficios individuales y colectivos. Esta temporada es un buen pretexto para trabajar sobre todo aquello que pueda estar perturbando nuestro espíritu. Así se como se cuida de las pertenencias materiales, no olvides cuidar tu bienestar espiritual, sin importar tus creencias religiosas. 

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