ASUNCIÓN IXTALTEOEC, OAXACA .- Una estructura formada de tubos de PVC entrelazados, lonas, manta o palma son elementos que, de manera conjunta, se convierten en Yurtas o viviendas móviles, una opción emergente para las personas damnificadas por el sismo del 7 de septiembre.
La iniciativa de construir este tipo de casas nació del colectivo Siete Jaguares que lleva instaladas nueve Yurtas en cuatro municipios del Istmo de Tehuantepec; la habitación la realizan de manera gratuita gracias a donativos ciudadanos y los recursos propios.
Yolanda Palomec Toledo y la madre de esta, Guadalupe Toledo Villanueva de 85 años de edad, son dos de las personas que viven en una Yurta la cual fue construida en donde alguna vez estuvo su casa. La vivienda temporal otorgó un poco de tranquilidad frente a las lluvias y los movimientos telúricos que se presentan de manera constante.
En el interior de la Yurta, forrada de palma y techada con lona, hay dos catres sobre un firme construido con ladrillos rescatadas de las ruinas del temblor. El lugar comienza a tornarse acogedor.
La yurta es refugio para Yolanda y su madre. FOTO: Emilio Morales Pacheco
Con el paso de las semanas la situación para los habitantes de Ixtaltepec se fue complicando. Lluvias torrenciales y temblores, los mantiene en una situación doblemente vulnerable.
El caso de Yolanda marca diferencia. “Aquí la lluvia no entró nada. Ahorita estamos acomodando a ver si cabe otro catre, porque somos bastantes. La lluvia estuvo fuertísima pero, bonito que no nos mojamos, sobre todo por mi mamá. En días pasados que no teníamos ésto la veíamos difícil”, explica la mujer con cierto desahogo.
El día del derrumbe
El día del terremoto del 7 de septiembre las mujeres estaban en casa a punto de dormir. El movimiento brusco bajo sus pies las obligó a desalojar la vivienda. Luego todo fue ruido. Casas desplomándose, polvo y gritos.
En el lugar no ha dejado de temblar. El sábado 23 una nueva réplica sacudió a Yolanda. La hizo caer entre el barro que dejó el aguacero de la noche anterior. “Estaba en el patio calentando leche para mi mamá y el temblor me tiró. Ya no pude caminar pero tenía la seguridad de que a mi mamá no le pasaría nada porque estaba dentro de la Yurta y no bajo una construcción”, señala.
Higinio Hilario, de 23 años de edad, y su familia también levantaron una Yurta en el terreno que hoy ya se encuentra despejado de escombros. El padre de familia acudió a capacitaciones y recibió el material de manera gratuita. Como techo colocó una manta publicitaria. Ahí habita él, su hijo de seis años, esposa, cuñado y hermano.
Entre ruinas
Lo único rescatado de aquél temblor fue la cama y su base, así como una lavadora. Con el sismo también perdieron sus trabajos, la pareja laboraba en la Parrilla Suiza, restaurante ubicado en la entrada a Ixtaltepec. Hoy en día sólo quedan ruinas.
Lo poco que hemos recibido han sido donaciones de la gente
Otros de sus vecinos se encuentran en condiciones más desafortunadas. En la localidad decenas de manteados son el refugio de sus habitantes. Mujeres, niños, niñas, personas de la tercera edad sólo tienen una lona amarrada con cuerdas a lo único que quedó aferrado a la tierra: los árboles.
Muchas son las familias que piden una vivienda emergente, aunque tienen temor de que al establecerla el gobierno ya no los considere dentro del padrón de afectados.
Los constantes sismos continúan desmoronando casas. FOTO: Emilio Morales Pacheco
Iniciativa ciudadana
Cientos de iniciativas ciudadanas nacieron en solidaridad con las personas damnificadas. Hay quienes recolecta víveres, quienes los transportan y otros, como en el caso del colectivo Siete Jaguares, conformado por jóvenes oaxaqueños, vieron la enorme necesidad de construir viviendas temporales y seguras en tanto se aterriza la etapa de reconstrucción.
“La iniciativa surgió porque vimos que todo estaba destruido. Nosotros tenemos un conocimiento que sirve de mucho; el conocimiento sirve para repartirse, de hecho en este tipo de situaciones. Nosotros normalmente cobramos por una Yurta o para capacitarlos, ahora lo estamos haciendo de manera gratuita porque es necesario”, señala Alaín Ricardo Lartigue, integrante del colectivo dedicado a la permacultura.
Buena, bonita y barata
La Yurts es un modelo de casa tradicional de los nómadas de Mongolia, éstas son móviles, de construcción rápida y de materiales ligeros, capaces de expandirse y contraerse, además de que no requieren más de siete mil pesos en compra de materiales.
El proyecto es completamente independiente a partidos políticos, organizaciones religiosas o instituciones de gobierno, somos completamente independiente. Los recursos fueron obtenidos con donaciones, de familiares y amigos
Ausencia y abandono
A falta de información de parte de la autoridad municipal de Asunción Ixtaltepec no existe un número aproximado de viviendas afectadas, personas damnificadas y en situación de calle, tras el sismo.
Para los habitantes, la autoridad municipal ha tenido una reacción tardía ante la contingencia, pues si bien no les compete la reconstrucción del lugar – según lo han hecho saber a sus gobernados – tampoco han tenido iniciativa de ayudar.
“Hemos ido a pedir que nos ayuden con un catre, una lona o algo, pero nos dicen que no pueden”, se queja una habitante.
