Por arriba de delitos como robo a transeúntes o hurto a vehículos, las denuncias por violencia familiar acaparan las carpetas de investigación ante la Fiscalía General de Justicia de Oaxaca (FGJO).
Tipificada en el código penal con sanciones que van de uno a seis años de prisión, la violencia familiar ha ido en incremento. Tan sólo de enero a abril de 2019, suman 2 mil 62 carpetas de investigación, 88 más que en el mismo lapso del año pasado y 583 más con respecto de igual periodo de 2017.
La violencia familiar, “es toda acción u omisión, dirigida a dominar, someter, controlar o agredir de manera física, verbal, psicológica, patrimonial, económica, sexual, o contra los derechos reproductivos, dentro o fuera del domicilio familiar, cuyo activo tenga o haya tenido relación de parentesco por consanguinidad, afinidad, legal, concubinato, noviazgo, relaciones de convivencia o mantenga o haya mantenido una relación similar con la víctima”.
En promedio de enero a abril, diariamente son denunciados 17 casos de este delito relacionados principalmente con violencia física.
Debido a la normalización de algunas conductas violentas en los hogares, muchas veces las víctimas de violencia familiar no se dan cuenta que viven algún tipo de éstas. Aquí una breve explicación para lograr detectarla y actuar.
La violencia física es toda agresión en la que se utilice cualquier objeto o arma, o se haga uso de alguna parte del cuerpo, para sujetar o lesionar físicamente a otro.
La violencia psicoemocional se refiere a las prohibiciones, coacciones, condicionamientos, intimidaciones, insultos, amenazas, humillaciones, indiferencia, chantaje, celotipia, abandono, actitudes devaluatorias, es decir todas aquellas que afectan el autoestima de quien recibe estos tratos.
La violencia patrimonial se expresa en el abuso de los ingresos, el apoderamiento, despojo, transformación, sustracción, destrucción, desaparición o retención documentos personales, bienes y valores, derechos patrimoniales o recursos económicos.
La violencia económica puede expresarse en el incumplimiento de las responsabilidades alimentarias, para el sostenimiento familiar, o las limitaciones encaminadas a controlar el ingreso de las percepciones económicas o la discriminación en la disposición de los recursos compartidos.
A su vez la violencia sexual se puede manifestar en la inducción a presenciar o realizar prácticas sexuales no deseadas o que generen dolor, así como la celotipia para el control, manipulación o dominio de la pareja.
Y la violencia contra los derechos reproductivos puede constituirse cuando se niega el acceso a métodos anticonceptivos, acceso a una maternidad elegida y segura, a servicios de atención prenatal, servicios obstétricos de emergencia y servicios de interrupción legal y segura del embarazo en casos de violación.
