Tras el sismo de 8.2 grados Oaxaca quedó semiparalizada. Mientras que las actividades escolares se suspendieron en su totalidad, las laborales y comerciales se desarrollaron de manera parcial ante el temor de nuevas réplicas y como medida para la evaluación de daños estructurales.
El reporte preliminar del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) a las 12.30 horas daba cuenta de afectaciones en distintos grados en 30 planteles de la entidad, principalmente en el Istmo de Tehuantepec.
De acuerdo con la primera evaluación sólo un plantel sufrió daño en 80 por ciento de su estructura y los demás sólo en vidrios, desprendimiento de marquesinas y cuarteaduras.
En un primer momento, el IEEPO había emitido un comunicado para considerar la supensión de clases en planteles cercanos a los ríos Atoyac, Salado y San Felipe, por una posible desbordamiento debido a las intensas lluvias que han caído en la entidad. Más tarde, tras el sismo de 8.2 grados, la madrugada del viernes, el gobernador Alejandro Murat determinó la suspensión total de clases en todos sus niveles, tanto de educación básica como media superior y superior, pública y privada.
Sin daños, ciudades Administrativa y Judicial
En tanto, las actividades laborales de personal de gobierno estatal y municipal se paralizaron casi por completo como medida preventiva ante posibles accidentes por daños estructurales en oficinas de gobierno.
El Sindicato de Trabajadores de los Poderes del Estado e Instituciones Descentralizadas de Carácter Estatal (STPEIDCEO), determinó suspender las actividades en Ciudad Administrativa y Ciudad Judicial, así como en todas las oficinas regionales donde laboran los 15 mil agremiados. La evaluación a los complejos de gobierno sólo arrojaba desprendimiento de plafones y caída de material y mobiliario de oficina.
No obstante, hasta el momento no se puede determinar el reinicio de labores el lunes ya que podrían presentarse réplicas que ocasionaran algún daño mayor, indicó el sidicato.
En el caso de la capital del estado, sólo trabajó personal de campo y servicios municipales por la evaluación a los inmuebles, algunos de los cuales presentaron cuarteaduras.
Mientras tanto, las actividades comerciales de la capital se desarrollaron en un 60 por ciento. Algunos pequeños comercios de abarrotes se mantuvieron cerrados debido a acciones de limpieza por la caída de mercancía o por precaución ante nuevas réplicas del sismo.
