Pasar al contenido principal
x

Reitera geofísico: sismos no se pueden predecir

Foto(s): Cortesía
Redacción

JUCHITÁN, Oaxaca.- Tras la liberación de la energía acumulada por más de 100 años, con el movimiento de subducción entre las placas de Cocos y Norteamérica, ocurrido la noche del jueves 7 de septiembre, es remota la posibilidad para la ocurrencia de un sismo de gran intensidad.


Así lo señaló el geofísico juchiteco -egresado del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y jubilado de Pemex-, Ramón Dehesa Castillejos, precisando que hasta hoy en día, no se puede vaticinar o anunciar, cuándo, dónde y de qué magnitud ocurrirá un sismo, debido a que los temas del subsuelo y de lo que ahí ocurre, todavía la humanidad los desconoce.


Dijo que a veces -a través de las estadísticas- se maneja la posibilidad de la ocurrencia de un terremoto, pero tampoco así se pueden predecir el momento en que puede ocurrir.


Alta actividad sísmica


En ese sentido, señaló que nuestro país está conformado por cinco placas tectónicas de las 28 que conforman el planeta Tierra. La mayor parte del territorio de México está ubicada en la placa de Norteamérica, así como las placas de Cocos y de Rivera, dos placas pequeñas que, hace millones de años, estuvieron unidas a la Placa del Pacífico, que es la más grande del mundo.


A nuestro país, es la placa de Cocos la que afecta más; se trata de una placa submarina que está penetrando debajo de la corteza terrestre, desde Jalisco hasta Guatemala, afectando todos los estados que se encuentran en la costa del Pacífico, entre ellos Oaxaca.


Explicó que lo que ocurre es un desplazamiento de subducción que constantemente genera sismos, pero que a veces son imperceptibles por ser “pequeños” y sólo se sienten cuando son mayores de 3 grados en adelante, como el que ocurrió el pasado 7 de septiembre que alcanzó los 8.2 grados de intensidad.


“Fue una liberación tremenda de energía, pues imagínense qué cantidad se necesita para mover enormes placas, masas de millones de toneladas de peso”.


Atemorizantes réplicas


Señaló que el movimiento del 7 de septiembre fue el más fuerte, y las réplicas se seguirán sintiendo por todavía un par de semanas más, aunque podría prolongarse “pero serán de menor intensidad y cada vez menos frecuentes”.


Dehesa Castillejos repudió los comentarios que se vierten a través de las redes sociales, sobre la ocurrencia de un gran terremoto de 8 o 9 grados, pues dijo que eso no es posible.


“Podrá suceder en otro lugar, pero acá (Istmo), seguirán réplicas de menor intensidad que paulatinamente irán cediendo hasta estabilizarse. No piensen que habrá eso”.


Sobre los retumbos que se escuchan en la zona de La Mata y Mena Nizandá, municipio de Asunción Ixtaltepec, el especialista señaló que se trata de un fenómeno natural que ocurre debido a la existencia de cuerpos de agua en el subsuelo, que buscan salir a la superficie.


“A cada 33 metros de profundidad, la temperatura aumenta un grado y si hablamos de 50 kilómetros, imagínense cuántos grados hay; eso genera vapor y por la presión provoca estruendos”.


Finalmente estimó que podrían pasar dos meses para que la situación se llegue a “normalizar”; recomendó no construir o reconstruir las viviendas por ahora y esperar un tiempo razonable para hacerlo, pues de nada servirá si aún sigue temblando.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.