Desde hace varios años doña Laurita tomó la rienda de la vigilancia de la calle en donde vive en el Barrio de La Noria, primero llevando sólo un silbato para ahuyentar a los delincuentes, ahora con machete en mano ante el recrudecimiento de la inseguridad.
Ni en el momento más álgido de la pandemia por la presencia del virus SARS-CoV2 (COVID-19) ha desistido, y no lo hará, asegura, sin dejar de mencionar que la obligación de garantizar seguridad ciudadana es de las autoridades.
“La inseguridad es terrible, el sábado asaltaron a una vecina en la tercera con Carbonera cerca de la escuela Porfirio Díaz. Iban en una moto y le quitaron su bolsa y su celular. Este lunes se robaron dos baterías de carro en la segunda con Carbonera y otra antes de llegar a Fiallo”, detalló.
Para Laurita, el alza del delito no es una consecuencia directa de la pandemia sino del abandono de las autoridades excusados en la pandemia.
“A mí me gusta ser clara, el crecimiento de la inseguridad no es por la pandemia, es porque estamos en el abandono, no hay recorridos, no hay movimiento de policías, como ahora que les llamé y nunca llegaron”, señaló.
El lunes al realizar su recorrido diario por las calles se encontró con dos personas a quienes les robaron las baterías de sus vehículos. De inmediato llamó a la policía municipal, pero nunca llegaron al lugar para realizar un recorrido o tomar datos.
Para defenderse y ahuyentar a la delincuencia, desde hace unos días Laurita lleva en mano un machete.
“Yo ando en la calle con mi machete porque al que encuentre robando le voy a meter un machetazo porque ya me tienen hasta el gorro, yo hablo a la policía, pero nunca llegan a atender el auxilio”, dijo.
La vecina vigilante señaló que cada vez es mayor la cantidad de robos que se cometen en la zona por la falta de presencia policiaca.
“Si antes estábamos a la de Dios, ahora es peor. ¿Qué esperan? ¿Qué maten a alguien en la calle? A nosotros no nos beneficia en nada que la policía esté en el Zócalo, las colonias -en donde tendría que estar la policía- ahora estamos en el abandono porque no hay autoridades, no hay nada”.
De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), de enero a julio de 2021, se denunciaron 809 casos de robo a transeúntes en vía pública, de los cuales 562 fueron con violencia y 247 sin violencia, además fueron denunciados otros 109 casos de robo a transeúnte en espacio abierto al público.
