Desde hace tres años, comerciantes del Centro Histórico han sido víctima de robos a sus locales.
Aunque las distintas administraciones municipales les han prometido ayuda, esta no se ha visto, por lo que han tenido que organizarse entre ellos.
Una de las vendedoras, quien ha sido víctima de robo y prefirió no dar su nombre, señaló que prefiere ya no denunciar porque los “trámites son muy tediosos y la última vez nos trataron muy mal”.
Relató que desde 2016 los robos y cristalazos han aumentado tanto que se tuvieron que organizar todos los vecinos para hacer rondines en las calles y colocar lonas con mensajes dirigidos a los delincuentes.
Declaró que las autoridades municipales de ese tiempo, les ofrecieron uniformes, lonas y silbatos para que estuvieran identificados cuando hicieran los rondines pero sólo quedó en promesas, pues nada de eso les fue entregado.
“Nosotros mismos mandamos a hacer nuestras lonas y también compramos los silbatos porque los que nos prometieron nunca llegaron. También después nos dijeron que iban a monitorear y a hacer rondines, pero eso nunca pasó”, destacó.
Lonas, la advertencia
Abundó en que hace un par de años se instaló un módulo de policías en el Jardín San Pablo, pero ni así se consiguió bajar la delincuencia, incluso asaltaron una paletería cercana.
La comerciante detalló que cada vecino decidió colocar una pequeña lona en la puerta de su casa para que en caso de denuncia o asalto, los delincuentes no sepan con quien tomar represalias.
“Cada vez se integran más vecinos, ya sea que habiten las calles del centro o que sean comerciantes, porque así nos vamos a cuidar todos”, destacó.
La vecina narró que ningún vecino se ha escapado de ser víctima de robo, como en la ocasión que a una mujer la dejaron amarrada en el interior de su local y a otra le robaron ropa del aparador.
“También cerca de aquí dispararon porque asaltaron a una persona, pero lo más común son los cristalazos, pero ya conocemos los carros de los vecinos y tratamos de cuidarnos”, destacó.
La también coordinadora de un grupo de vecinos mencionó que son varias las comunidades que vigilan las calles del centro de la capital, pero algunos tienen problemas de apatía.
Se preparan para Navidad
La comerciante destacó que en diciembre es cuando aumenta más el robo a los comercios, por ello, deben prepararse para no volver a ser víctimas de los amantes de lo ajeno.
“Queremos colocar cámaras, pero son muy caras. También pensamos en una chicharra pero necesita otros complementos para que funcione de la manera adecuada. Protegernos es todo un gasto”, finalizó.
