Los trabajos de desazolve de la presa Rompepicos por fin comenzaron ayer luego de varias protestas de parte de los vecinos del río San Felipe y por la amenaza de una lluvia incesante en la capital que podría provocar daños cuantiosos para cientos de familias de la zona.
Pero para los vecinos, estos trabajos son un “mejoralito”, pues no son constantes ni se registra un mantenimiento de la presa de parte de las autoridades, lo que implica continuamente protestas para exigir la limpieza del lugar y mantenerse a salvo.
Al lugar, lleno de lodo y maleza, arribó una maquina excavadora y volteo para realizar los trabajos necesarios para ayudar a que el agua del río no tope con las viviendas.
¡Salgan corriendo!
Más de 24 horas de lluvia sobre la capital pone a temblar a los colonos. La incertidumbre de que una intensa lluvia caiga, ahoga su tranquilidad; pero no ven acciones precisas de las autoridades para salvaguardar su seguridad.
“Tomen sus documentos en bolsas térmicas de plástico, lámparas y cuando vean que el agua viene, salgan corriendo”, es la recomendación que recibieron los vecinos de la colonia La Cascada de parte del Instituto Estatal de Protección Civil respecto a las medidas que deben tomar ante la amenaza de alguna inundación.
En la última protesta, la semana pasada, los manifestantes fueron enviados a Protección Civil para escuchar recomendaciones, pero ninguna medida o respuesta que solucione su problemática, comentó la integrante de la Asociación Civil Pro Rescate de la Presa Rompepicos, Elsa Vargas.
Los afectados se sienten en peligro constante, por lo que se ven obligados a movilizarse para manifestar el estado en el que viven miles de familias, pues por la vía burocrática nunca reciben respuestas de las autoridades involucradas.
“No somos invasores, nuestros terrenos nos los vendieron por la vía legal. No somos culpables”, indicó la mujer, quien ya sufrió pérdidas materiales por las intensas lluvias de años anteriores que inundaron la zona La Cascada.
Pero el peligro no se limita para los habitantes de las colonias que colindan con el río, también lo es para los ciudadanos que circulan por la zona, quienes a bordo de sus vehículos han quedado atrapados o arrastrados por la fuerte corriente del agua sobre las calles, recalcó la represente María Antonieta Jiménez.
“Estamos en peligro y preocupados por que sólo sean trabajos provisionales”, indicó la mujer.
